Lina y yo, llevábamos ya cerca de 4 años de novios, y por alguna razón, di por hecho que ella era mía, que estaba seguro con ella, y que no tenía nada de qué preocuparme, esta seguridad me llevo a no cuidar los detalles de cada día, los detalles más importantes de nuestra relación. Cuando salíamos a caminar por el barrio, no nos tomábamos de la mano, no le hacía detalles, le hablaba, incluso más frío que a una amiga. Me conformaba con que los amigos nos dijeran que parecíamos una relación muy madura, pero la verdad es que detrás de esta madurez se estaba ocultando una plaga o maleza que estaba matando nuestra relación. Hablábamos todos los días, pero nuestras conversaciones estaban perdiendo la intención y el propósito, estábamos navegando a la deriva y no sabíamos la corriente hacia donde nos estaba llevando. la verdad es que no nos cuestionamos, tan solo seguíamos en la rutina diaria, y dejábamos que el tiempo pasara, sin darnos cuenta, que el jardín estaba muriendo.
En aquella época, yo estaba en la universidad, salía temprano en la mañana, y regresaba a casa normalmente en la tarde, la llamaba por teléfono, a veces tan pronto llegaba a casa, y no pasaba nada, era una llamada más, una llamada de costumbre, de rutina, tan rutinaria como la cantaleta de mis padres porque ya me iba a pegar del teléfono.
Lina también estaba en la universidad, estaba en el grupo de danzas, y esto alimentaba la emoción diaria de lo que deseaba vivir. vida que conmigo estaba perdiendo, algo que de verdad a mi me hacía falta. vivir la vida, amar, y no hablo de recibir amor, hablo de LA MAGIA DE DAR AMOR, algo que aún no sabía crear, o de pronto lo había olvidado. creo que habíamos caído en lo normal, en lo común, creo que permitimos inconscientemente que todo se convirtiera en un paisaje sin color, un paisaje en blanco y negro. no lo veíamos, tan solo porque nosotros también hacíamos parte de ese paisaje.
En aquella época, Lina empezó a trabajar en una empresa llamada orbitel, en un call center. Tenía turnos en la tarde o en la noche. lo tenía que hacer para sus gastos diarios en la universidad y para ayudar en su casa. agradezco a DIOS esta experiencia laboral, porque aquí inicio mi DESPERTAR. Un día empezó a percibir algo diferente en ella, estaba confundida, ahora se estaba dando cuenta que había vida y color por fuera de nuestra relación, empezó a ver y sentir que podría encontrar la vida que estaba perdiendo con otras personas. Tengo una personalidad muy marcada hacia la melancolía, eso quiere decir que observó los detalles, analizó, cuestiono, era muy desconfiado, en fin todos los detalles de alguien con este tipo de personalidad. (Cabe aclarar que las personas con esta personalidad son muy orgullosas y normalmente creen que si todo está como ellos quieren, está bien y no hay por qué cambiarlo, los melancólicos caen muy fácilmente en la rutina). En este momento es cuando empiezo a cuestionarme, me doy cuenta que un compañero la estaba cortejando, DIOSSSSSS, solo recordar esto, y escribir estas letras hace que sienta miedo de lo que podría haber ocurrido. Fue aquí donde me di cuenta que la flor más hermosa de mi jardín, estaba marchita, sus pétalos se estaban cayendo, y que si yo no hacía algo, otra persona la regaría.
Ese día, yo peleaba, discutía, renegaba, y ella en silencio. finalmente me dice, démonos un tiempo. DIOS mío, solo pensé, que todo había acabado, (nunca he creído en démonos un tiempo, creo que es una excusa por el miedo a tomar decisiones). Esa noche me fui para la casa, caminando por las calles de mi barrio, flagelándome, me hice responsable y supe que yo ya no le generaba el valor que ella necesitaba, ella necesitaba valor, así como cualquier persona, necesitaba SER AMADA.
Esa noche no dormí, no podía conciliar el sueño y sabía que no la quería perder.
Tenía que tomar una decisión, La dejaba ir o la recuperaba. así que tome una hoja y empecé a escribir sus cualidades, las cosas buenas que habíamos vivido, sus valores, todos sus puntos fuertes y que me generaban valor, wauuu que era largo. luego empecé a pensar en sus defectos y aquellas cosas por las cuales no podía seguir con ella, y sabes algo, NO ENCONTRÉ NADA, esta lista estaba vacía, fue allí donde mas duro me castigue, donde puede ser consciente de lo que había hecho o mejor dicho de lo que había dejado de hacer. y tenía que hacer algo en ese momento. TOME LA DECISIÓN DE RECUPERARLA, al día siguiente de forma inmediata empecé a hacer lo que nunca había hecho.
Recuerdo que a mi no me gustaba besarla en público, no me juzgues, no se que creencias tenia, pero ese día decidí ser otro, ser yo, ese día decidí ser humano, ser el hombre que una mujer merece. empecé a escribirle cartas de amor, a llevarle detalles cada vez que la veía; le llevaba compotas para bebe, le llevaba flores, la recogía para llevarla a su casa en taxi en horas de la madrugada y tarde en la noche, no tenía cómo pagar para estos taxis, así que tuve que robarle a mis padres ese dinero. a esa hora ya no habían buses en servicio, y si nos íbamos en taxi, era la única forma de tener un tiempo para hablarle, abrazarla y hacerme inolvidable por lo menos por esa noche. si, posiblemente digas que me volví hostigante, y la verdad es que creo que así lo hice, pero no tenía otra opción, LA RECUPERABA O LA PERDÍA.
Prometí besarla en cualquier momento y cualquier lugar, abrazarla, amarla, regalarle mi vida, regalarle mi presente y mi futuro, le prometí una vida de felicidad, la verdad tenía tanto miedo y tanto valor al tiempo, hacía cosas tan increíbles que estaba seguro que ningún hombre la trataría como yo lo haría desde ese mismo momento. Lina es de personalidad flemática, este tipo de personas son altamente comprometidas, y tenía que ganarme de nuevo este compromiso, durante esas semanas, me enfoque completamente en ella, ella empezaba a notar el cambio sincero, estaba logrando que esa flor empezará a brillar de nuevo, estaba logrando que la flor mas hermosas de mi jardín volviera a exponer su aroma natural. aquí inició una nueva historia, que cultivamos todos los días.
Lina y yo, estamos juntos desde hace 25 años, y nuestras vidas son increíbles. soy consciente que nuestros jardines los debemos regar en cada segundo, con una mirada, una llamada, una palabra, edificación, apoyo, respaldo, enseñanza, aprendizaje, reflexión y todo aquello que nos haga crecer como equipo.
uno de mis momentos más mágicos, es cuando me levanto en la mañana y puedo verla aun durmiendo, verla allí, y darle gracias a DIOS, por haberme dado el valor para recuperar a tan magnifica mujer. cuando aún la veo durmiendo, observó sus ojos, sus labios grandes y acolchados, sabes algo siempre me he soñado unos muebles que tengan la forma y la suavidad de sus labios y se que en algún momento los tendré.
Si llegaste hasta aquí, gracias por compartir esta historia. ahora ve y observa tu jardín, cuídalo, cultívalo, y vívelo, es maravilloso,
Te amo, lector(a)
Eres inspiración, tú también tienes una historia, escríbela y conéctate con el presente. conéctate con el ahora. sube tu energía vital con los momentos más magníficos de tu vida.