Toda oferta educativa se sustenta en principios antropológicos, teleológicos, axiológicos y pedagógicos.
Como Salesianas Hijas de María Auxiliadora fundamentamos nuestra acción educativo-pastoral en el Sistema Preventivo de Don Bosco ejemplo de humanismo pedagógico cristiano (LOME 31).
Don Bosco no elaboró un modelo educativo teórico bien estructurado en sus fundamentos antropológicos y pedagógicos. Es un modelo que acentúa el componente operacional, pero que permite identificar el marco teórico de referencia para la acción, y que evidencia la Preventividad como eje transversal (cf. Pellerey, LOME 43). Para Don Bosco el fin último de la educación era la salvación integral de los jóvenes: formar buenos cristianos y honestos ciudadanos. Su actividad educativa estuvo dirigida a la formación humana y cristiana del joven basando su Sistema Preventivo en los principios de la RAZON, LA RELIGION Y LA BONDAD AMOROSA.
La razón entendida como racionalidad educativa, que se desarrolla en la formación del pensamiento crítico e innovador, capacidad para descubrir los aspectos positivos de la persona y de la cultura. Razón es también conciencia progresiva de las propias limitaciones y cualidades como impulso que promueve el desarrollo del propio liderazgo. Esto requiere que el educador intervenga objetiva y razonablemente, haciendo propuestas de normas y disposiciones a través de un diálogo comprometido (cf. LOME 44-45). La Religión como llamada a la apertura interior de la persona a Dios como hijo, en actitud de constante gratitud. La Religión entendida también como expresión de fraternidad con los demás, compromiso y proyección solidaria-misionera de la propia Fe, vivida desde los criterios evangélicos con alegría y sencillez.
Es además celebración gozosa de los sacramentos, valoración de la presencia de María Auxiliadora en la Iglesia y en la propia vida. Implica que el educador salesiano haga de su vida “primer anuncio” (cf. LOME 47-49). Amabilidad entendida como familiaridad, afecto profundo, atención a la persona para acompañarla en su crecimiento integral, ambiente de intensa participación y de relaciones amistosas en clima de respeto, optimismo y alegría, sano equilibrio entre autoridad y amor, entre cercanía y exigencia, entre afecto y responsabilidad. De aquí que el educador salesiano viva en armonía la madurez afectiva como expresión de la caridad de Cristo buen pastor (cf. LOME 66, 75).
El Modelo Educativo Salesiano busca promover y comprometer a toda la persona del educador y a la comunidad educativa de la que forma parte, con un modo propio de pensamiento, de vida, de actividad y compromiso practico conforme a este estilo propuesto por el Sistema Preventivo. Inspirado en San Francisco de Sales Don Bosco toma como fuente de inspiración la mansedumbre, la amabilidad y la pasión pastoral de aquí que la expresión más característica y encarnada de este sistema sea el “Corazón Oratoriano”, vivido como criterio educativo y espiritualidad. El estilo educativo salesiano con criterio oratoriano se caracteriza especialmente por ser (cf. LOME 145-152):