Verificar la integridad del envase y evitar la contaminación en su manipulación, apertura y conexión de vía.
Controlar que sea la solución adecuada.
Conocer la compatibilidad con otros fármacos.
Controlar que el flujo del goteo sea el adecuado con la orden médica.
Informar cualquier anomalía o reacción indeseable que se produzca en el paciente.
Descartar adecuadamente la solución sobrante.
Mantener las normas de bioseguridad.
Realizar una correcta fármaco vigilancia.
Los envases de soluciones parentales, antes de su uso deben ser limpiados con alcohol o lavados con soluciones antisépticas.