1. Curva de aprendizaje: Puede requerir una capacitación significativa para que los usuarios se familiaricen completamente con todas sus funciones avanzadas, especialmente para los administradores del sistema.
2. Costo: A menudo es más caro en comparación con otras soluciones de control de acceso. Esto incluye tanto la licencia del software como el costo de implementación y mantenimiento.
3. Interfaz de usuario: Algunas opiniones indican que la interfaz no es tan intuitiva ni moderna en comparación con otros competidores más recientes.
4. Compatibilidad: Aunque se integra con muchos sistemas, puede haber limitaciones o desafíos cuando se busca integrar con soluciones muy específicas o personalizadas.
5. Requisitos técnicos: Los sistemas más avanzados requieren una infraestructura robusta, lo que puede ser un problema para empresas con hardware o infraestructura obsoletos.
6. Actualizaciones: Algunos usuarios mencionan que las actualizaciones de software pueden no ser tan frecuentes o que, cuando se realizan, pueden requerir tiempo de inactividad.