En la medida de lo posible, vestir al niño(a) de blanco, ya que representa la pureza (no es obligatorio).
A los padres y padrinos se les solicita ser puntuales. Ya que hay ceremonias posteriores a la suya.
Al elegir los padrinos.
Deben ser católicos y miembros activos de la Iglesia Católica, participando dignamente de los sacramentos.
Mayores de edad.
Haber recibido los Sacramentos de iniciación Cristiana: Bautismo, Eucaristía (Primera Comunión) y Confirmación.
Solteros, viudos o casados sacramentalmente por la Iglesia Católica. No pueden ser casados civilmente, ni vivir en unión libre.
Deben ser un hombre y una mujer, o uno de los dos. No pueden ser dos hombres, ni dos mujeres.
La Iglesia instituye a los padrinos en guía del nuevo bautizado, pretendiendo que sea en cierto modo, su modelo de vida cristiana. Los padrinos han de velar por el crecimiento espiritual del recién bautizado, acompañarle en sus primeros pasos en la fe; que aprenda de su mano, los fundamentos doctrinales y morales de la fe cristiana. De esto se deduce claramente, que los padrinos deben ser católicos. No pueden profesar ninguna otra fe.