Un grupo de personas se encarga de llevar la comunión a aquellas personas que no pueden acercarse a la Eucaristía en la parroquia.
Muchas veces es uno de los sacerdotes el que lleva la comunión, y, si la persona lo solicita, también aprovecha para confesar o impartir la unción de enfermos.
¿Te gustaría colaborar en este ministerio? ¿Conoces a alguien que podría necesitar nuestra visita?