Hígado
Hígado
El hígado es un órgano metabólico clave compuesto por varias células especializadas, cada una con funciones específicas que contribuyen a su papel en la homeostasis, la detoxificación y la digestión. A continuación, se detallan las principales células y sus funciones:
Hepatocitos: Constituyen aproximadamente el 70-85% del volumen hepático. Son células poligonales, a menudo binucleadas, con citoplasma eosinófilo y núcleos basófilos. Tienen una vida útil de aproximadamente 5 meses y son capaces de regeneración significativa. Funciones:
Síntesis de proteínas: Producen proteínas plasmáticas como albúmina, globulinas, lipoproteínas y factores de coagulación (p. ej., fibrinógeno, protrombina).
Metabolismo de nutrientes: Regulan el metabolismo de carbohidratos (glucogenólisis, gluconeogénesis), lípidos (β-oxidación, síntesis de colesterol) y proteínas.
Almacenamiento: Almacenan vitaminas (A, D, E, K), glucógeno y hierro (como ferritina o hemosiderina, más prominente en la zona periportal).
Detoxificación: Degradan toxinas y fármacos mediante el sistema del citocromo P450 en el retículo endoplásmico liso, especialmente en la zona 3 del acino hepático.
Producción de bilis: Secretan bilis, que contiene sales biliares, colesterol y bilirrubina, esencial para la emulsificación de lípidos en el duodeno.
Características histológicas: Los hepatocitos se organizan en placas o cordones de una o dos células de espesor, separados por sinusoides. En secciones histológicas, presentan gránulos de glucógeno visibles en el citoplasma.
Células de Kupffer: Macrófagos residentes derivados de monocitos, ubicados en la luz de los sinusoides hepáticas. Funciones:
Fagocitan eritrocitos dañados, microorganismos, antígenos y desechos, contribuyendo a la inmunidad innata.
Participan en la respuesta inflamatoria y la eliminación de productos de desecho metabólico.
Características histológicas: Se identifican por su morfología estrellada y su posición en los sinusoides, a menudo con núcleos alargados.
Células Estelares (de Ito): Ubicadas en el espacio de Disse (entre hepatocitos y células endoteliales sinusoidales), contienen grandes vacuolas lipídicas visibles histológicamente. Funciones:
Almacenan vitamina A (retinol) en forma de gotas lipídicas, liberándola según sea necesario.
Producen matriz extracelular (colágeno tipo I y III) y regulan el flujo sanguíneo sinusoidal.
En condiciones patológicas, como daño hepático crónico, se transforman en miofibroblastos, contribuyendo a la fibrosis y cirrosis.
Características histológicas: Identificadas por sus vacuolas lipídicas en el espacio de Disse, visibles en secciones teñidas.
Células Endoteliales Sinusoidales: Recubren los sinusoides hepáticos, con fenestraciones que permiten el intercambio de moléculas entre la sangre y los hepatocitos. Funciones:
Facilitan el paso de nutrientes, hormonas y productos metabólicos hacia los hepatocitos.
Contribuyen a la formación de linfa en el espacio de Disse, que drena hacia vasos linfáticos en las triadas portales.
Características histológicas: Son células aplanadas con fenestraciones visibles en microscopia electrónica, carecen de una membrana basal continua.
Colangiocitos: Células epiteliales que recubren el árbol biliar, desde los canalículos biliares hasta los conductos biliares mayores. Varían de cuboidales (en conductos pequeños) a columnares (en conductos grandes). Funciones:
Modifican y transportan la bilis producida por los hepatocitos hacia el duodeno.
Secretan agua, bicarbonato y electrolitos para ajustar la composición de la bilis.
Características histológicas: Presentan uniones estrechas, microvellosidades y un cilio primario, visibles en microscopia electrónica.
Células Pit: Células natural killer (NK) presentes en menor cantidad, asociadas con los sinusoides. Funciones:
Contribuyen a la vigilancia inmunológica, eliminando células infectadas o anómalas.
Características histológicas: Son difíciles de distinguir en secciones estándar, pero se identifican por marcadores inmunológicos.
El hígado se organiza en unidades funcionales microscópicas llamadas lobulillos, que pueden describirse de tres maneras según el enfoque funcional: lobulillo clásico, lobulillo portal y acino hepático. Cada modelo resalta diferentes aspectos de la microcirculación y la función hepática.
Lobulillo Hepático Clásico: Es la descripción tradicional, donde el hígado se divide en lobulillos hexagonales. Cada lobulillo tiene una vena central en el centro y triadas portales en las seis esquinas. Los hepatocitos se organizan en placas o cordones que irradian desde la vena central, separados por sinusoides.
Estructura:
Vena central: Una venula grande en el centro del lobulillo, que drena sangre hacia la vena hepática y, finalmente, a la vena cava inferior.
Triadas portales: Ubicadas en las esquinas del hexágono, contienen una rama de la vena portal (lumen grande, pared delgada), una arteria hepática (pared gruesa, diámetro pequeño) y un conducto biliar (epitelio cuboidal simple). También incluyen vasos linfáticos y fibras nerviosas (simpáticas y parasimpáticas).
Sinusoides: Capilares fenestrados que transportan sangre desde las triadas portales hacia la vena central, permitiendo el intercambio con los hepatocitos.
Espacio de Disse: Región estrecha entre hepatocitos y células endoteliales sinusoidales, donde residen las células de Ito y se produce linfa.
Función: Este modelo enfatiza el flujo sanguíneo, con sangre rica en nutrientes y oxígeno entrando por las triadas portales y drenando hacia la vena central.
Lobulillo Portal: De forma triangular, se centra en el flujo biliar. La triada portal está en el centro, y las venas centrales de los lobulillos adyacentes forman los vértices.
Estructura: Los hepatocitos drenan bilis hacia los canalículos biliares, que convergen en los conductos biliares de las triadas portales.
Función: Resalta la secreción exocrina del hígado, con bilis fluyendo desde los hepatocitos hacia los conductos biliares.
Acino Hepático: Unidad funcional en forma de diamante, con el eje corto entre dos triadas portales y el eje largo entre dos venas centrales. Se divide en tres zonas según la distancia desde la triada portal:
Zona 1 (Periportal): Más cercana a las triadas portales, recibe sangre rica en oxígeno y nutrientes. Es la más activa metabólicamente, involucrada en gluconeogénesis, β-oxidación de ácidos grasos y síntesis de colesterol.
Zona 2 (Intermedia): Transición entre las zonas 1 y 3, con funciones metabólicas intermedias.
Zona 3 (Centrilobular): Más cercana a la vena central, con menor oxigenación, es más susceptible a daño hipóxico. Está involucrada en glucólisis, lipogénesis y detoxificación mediada por el citocromo P450 (mayor concentración de CYP2E1, sensible a toxicidad por acetaminofén).
Función: Este modelo refleja la zonación metabólica, donde las funciones de los hepatocitos varían según su posición en el gradiente de oxígeno y nutrientes.