Como uno de los animales más trabajadores laboriosos y organizados, las hormigas representan la constante y ardua lucha por la consecución de las metas, se convierten en un gran ejemplo al momento de ver la gerencia de proyectos en las diferentes etapas del mismo, desde la planeación hasta la obtención de un resultado final. La filosofía de la hormiga descrita por Jim Rohn [3] es en un gran ejemplo al momento de hacer referencia a la labor de estos animales y su incidencia en las actividades y relaciones humanas.
Dicha filosofía es explicada por cuatro actitudes descritas así:
1. Las hormigas nunca se rinden. Cuando se encuentran con un obstáculo en el camino, no se detienen y dan la vuelta para regresar al nido. No, nada de eso. Por el contrario, lo rodearán, saltarán, pasarán por debajo o simplemente, buscarán otro camino. Extraordinaria filosofía, la de nunca renunciar, buscando cualquier camino para llegar a donde se supone que debo llegar.
2. Las hormigas piensan en invierno todo el verano. Esto es una perspectiva muy importante. No puedes ser tan ingenuo de pensar que el verano durará eternamente. Las hormigas estarán en medio del verano, consiguiendo comida para cuando llegue el invierno.
3. Una historia muy antigua cuenta que “no construyas tu casa en arena en el verano”. Es fácil engañarse, dado que los seres humanos tendemos a actuar como si lo bueno nunca se fuera a acabar. ¿Por qué necesitamos este consejo? Porque es importante pensar con anticipación en los probables eventos que nos puedan ocurrir en el futuro. En verano, tienes que pensar en tormenta. Tienes que pensar en las rocas, al mismo tiempo que disfrutas del sol y de la arena.
Las hormigas piensan en el verano todo el invierno. Y este principio, quizá sea de los más importantes. Durante el invierno, las hormigas se recuerdan a sí mismas: “Esto no puede durar eternamente; pronto estaremos fuera de este momento duro”. Y en cuanto llega el verano, con su primer día de calor, las hormigas salen de sus nidos. Las hormigas saben que en la naturaleza, no existen dos inviernos seguidos ni dos noches seguidas, así que trabajan sabiendo que el amanecer de sus vidas está cerca.
4. El último principio de la filosofía de las hormigas es fundamental para entender la idea de prosperidad. ¿Cuánto recolectan durante el verano para prepararse para el invierno? Tanto como les es posible. No piensan: “ya con esto salgo o ya hice mi parte con la que me conformo”.
¡Qué increíble forma de pensar! Es la filosofía de tanto como me sea posible.