En la primera mitad del siglo XVI se produce una revolución temática y formal de la poesía. No se trata de una continuación natural de las tendencias iniciadas en el siglo XV, sino que fue introducida por Boscán y Garcilaso como novedad, a imitación de los autores clásicos, pero sobre todo de grandes poetas del Renacimiento Italiano. El poeta italiano Petrarca (s.XIV) se convierte en modelo, a quien todos los autores de la época tratan de imitar.