La fotografía newborn o fotografía de recién nacido es aquella fotografía que se basa en los primerísimos días tras el nacimiento. Aunque pueda parecer y confundirse con la fotografía de bebé, lo cierto es que la fotografía de recién nacido tiene unas características únicas que la hace diferente de cualquier otro tipo de fotografía.
Es habitual que los primeros días de vida de un bebé los padres se encuentren saturados ante tanto cambio, incertidumbre y falta de sueño, pero es altamente recomendable tomar aire, parar y reservar unas horas para generar un recuerdo único e irrepetible como es tener unas bonitas imágenes de esta corta etapa.
Durante la fase de recién nacido, el bebé se caracteriza por:
Ser altamente elástico, aún conserva las posturas naturales que adoptaba dentro de la barriga de la madre.
Las uñas son extremadamente delgadas y frágiles, muy características también de esta etapa.
Aún conserva en muchos casos el vello en las orejas y la espalda (lanugo) tan característico de los recién nacidos.
Duerme muchísimo y profundamente, lo que es muy útil para realizar la sesión. A las 3 semanas se puede dar la «crisis del lactante» que los hace estar más incómodos e irritables.
A las pocas semanas también puede aparecer el acné del lactante.
Al cabo de unos días cambian la piel con la que nacen, se descaman ligeramente sobre todo en manos, pies, etc. También es un detalle típico (y fotografiable de esta fase).
El pelo es sedoso y la piel finísima, si has tenido algún bebé recién nacido cerca sabrás a lo que me refiero