Para inscribirte como donante tenés que:
Tener de 18 a 40 años.
Gozar de buena salud.
Pesar más de 50 kilos.
No tener antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
Es posible que si deseas ser donante pero no podés debido a que no cumplís con los requisitos para inscribirte, te sientas triste por "no poder ayudar". Pero en realidad, creemos que inscribirse como donante de médula ósea no es la única forma de salvar vidas.
"El cuerpo no está constituido por un solo miembro, sino por muchos. Aun cuando el pie diga: «Yo no soy mano, así que no soy del cuerpo», no dejará de ser parte del cuerpo. Y aun cuando la oreja diga: «Yo no soy ojo, así que no soy del cuerpo», tampoco dejará de ser parte del cuerpo. Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿dónde estaría el oído? Y si todo fuera oído, ¿dónde estaría el olfato? "
Quienes no pueden ser donantes, pueden ser multiplicadores de la información que ahora tienen en sus manos. Puede ser más valioso una persona que no puede donar, pero consigue muchos nuevos donantes. No todos tenemos la misma forma de colaborar, pero todos podemos ser parte de la causa y salvar vidas.
¡Te motivamos a que seas parte compartiendo, organizando campañas de donación y de la forma que se te ocurra!