La semana del cerebro es posible gracias a la financiación recibida por la IBRO y la Dana foundation.
“Con cada edición fuimos aprendiendo y viendo que había mucho interés por la propuesta. Para nosotros es muy gratificante que este evento pueda sostenerse, crecer y convertirse en un espacio donde investigadores y público general puedan encontrarse y conversar sobre ciencia. De hecho, la creación de los libros de neurociencia surgió precisamente como respuesta a los pedidos de docentes y asistentes de ediciones anteriores. Luego de escuchar las charlas y participar en los talleres, la misma comunidad nos planteó la necesidad de contar con material didáctico para el aula: recursos sencillos y accesibles, pero con rigor científico, que lograran plasmar lo vivido en los encuentros”.