Impulsando a la niñez y juventud mexicana como un complemento a la educación familiar y académica con la finalidad de que cada niña, niño, adolescente y joven, que decida hacer su PROMESA SCOUT y cumplir la LEY SCOUT llegue a ser una persona útil tanto para sí mismos y la sociedad.
Hemos llegado al punto en que los deterioros en el mundo ya no se pueden prevenir, por lo que ahora hay que actuar en remediar.
Cada niña, niño, adolescente y joven debe trabajar en proyectos que integren alguno de los 17 objetivos de desarrollo sostenible y que tengan un impacto en la sociedad, convirtiendose en modelos de cambio.
Una parte esencial en nuestras actividades es la convivencia con la naturaleza, donde se ponen a prueba los conocimientos y habilidades adquiridas, ya sea como actividades ordinarias externas o competencias de vida al aire libre (VAL).