No es un libro de autoayuda. Tampoco un manual para entender la vida a partir de cierta edad. Es, más bien, un recopilatorio honesto de chistes, memes, gags y mini monólogos que he ido soltando durante el año.
Aquí encontrarás reflexiones (poco) profunda, anécdotas reales que jamás debieron ocurrir en público y algún que otro consejo que nadie debería seguir.
Es humor hecho desde la trinchera: la de madrugar, currar 40 horas, convivir con una gata que te juzga y descubrir que la domótica no es para gente impaciente.
No pretende rejuvenecerte, iluminarte ni venderte una versión mejorada de ti. Solo quiere sacarte una risa —o varias— con ese humor de estar por casa, de “ya no estoy para estas hostias”, de “me duele algo y no sé qué es”.
Si tienes 50, te sentirás identificado.
Si no los tienes, te servirá para saber lo que te espera.
Y si ya los pasaste… bueno, entonces tú ríete fuerte, que ya sobreviviste.