Esta es mi última información publicada en youtube. esta página es mejor leerla de atrás para adelante si se quiere avanzar. Son temas absolutamente revolucionarios que cambian el paradigma aceptado. puede no parecer fácil justo por eso, porque es un cambio total el que se propone. Si quieres que te guie en este proceso suscríbete en Patreon, me apoyas y te apoyo.
Tuve un infarto cerebeloso. Acá cuento para que me sirvió
Las ventajas de la covid
La voz afinada gracias al coronavirus, deja una tos y carraspera, un síndrome de abstinencia, cuando el virus ya no está con su estrella mágica que afinaba la voz. Estas gimnasias conscientes, permiten aprovechar ese campo covid.
MI CALVARIO CUÁNTICO DE HIPERTENSIÓN PROSTATA Y LA VOZ MCCHPV I
La voz es el culmen de la energía. El chorro de la voz tiene agudos y bajos. La nariz, tiene un dorso y por dentro es mucoso y ese Qbit de dos opuestos dorsal/mucoso se imprime o traslada al chorro dela la voz. Pero ese ramillete de qbits viene desde pecho que es palmar/espalda que es dorsal. Dorso de mano y la palma son el ying palmar y el yang dorsal. Un Qbit en los genitales se forma por la dupla o qbit dorso del pene/ mucosa. La hipertensión se da porque un hilo hala a la garganta y da ganas de carraspear y esa electricidad llega al corazón y lo tensa, Hilo, garganta y corazón se superponen dando coherencia si está en sincronía con todo el cuerpo o de lo contrario dan hipertensión arterial. Aprende con estos 4 videos como hacer estas conexiones que estos pictogramas describen para reprogramar el sistema y superar la hipertensión, entrénate a sentir el código del corazón, el pulso. Mientras lo logras sigue tomando la medicación hasta que veas resultados que te protejan de los riesgos de la hipertensión.
Para la cuántica la observación crea lo que se observa. Tomar la presión automáticamente cambia lo que se mide. El pulso es igual, al inducir cambios en el tono de la arteria se está modificando la realidad del paciente. Su forma de ver la vida y sus sueños. Sus creencias. Cada persona crea un discurso que le justifica un deporte que practica y al hacerlo le da tono a un corazón que sin ese tono se desmayaría. Corregir esa falta de tono corrige la necesidad de ese sueño, de ese deporte, de esa adicción.
EL TONO DEL PULSO DA EL TONO DE LA VOZ MCCHPV II
Hay una ley de la energía que yo llamo la ley de los opuestos. Un bajo es grave y para compensarlo el cuerpo produce un agudo y se forma un qbit cuando es el agudo el que induce el bajo. Si esta inducción es automatizada, se habla de qbit, a causal, porque antes se serlo se habla de causa y efecto el campo induce el flujo y a su vez el flujo eléctrico agudo induce el bajo. El ritmo en el cuerpo es un gran bajo que está superpuesto a cada nota particulaR. Dos enfoques separados superpuestos sin estar superpuestos es una dioplpia. El cerebro siempre ve dos enfoques pero los superpone y no hay síntomas. La hipertensión es algo análogo siempre debe haber superposición pero si no la hay es sintomática. Somos adictos a la adrenalina y a la angiotensina que suben la presión, existan y nos incendian, nos hacen respirar. La erección en la juventud con los años se pasa para el ano, la próstata o la uretra dando constipación o urgencia para orinar. Aprender a sentir esos agudos y su eco en la cabeza es la técnica para controlar la eyaculación en la juventud y la urgencia o constipación para orinar con los años. El deporte lleva a mi corazón a un tono hipertenso. Todo hipertenso adquirió esta hipertensión cuando entrenó y se quedó atrapado en un ritmo en el que sintió mucho placer al alcanzarlo, como ocurre con el orgasmo, pero luego no es capaz de volver a conectar con esta excitación cardíaca. La voz es un ramillete de graves y agudos enredados y algo o alguien nos lleva a ese clímax de enredo armónico de la voz. Fumar, consumir cocaína, un orgasmo o un entrenamiento intenso lleva a todo el cuerpo a una superposicion cuántica armónico de ese ramillete de frecuencias que el corazón copia y debe ser capaz de pasarlas a la voz, al hablar y/o cantar. Una arteria que no es capaz de sonar a los 80 mm de mercurio y que sólo activa el sensor, la aguja, a los 90 o 100 o que sin estetoscopio se siente que la arteria deja de pulsar a los 100 mm de mercurio, significa que, en ese punto que mide el sensor, el pulso está ahogado, no pasa a la piel, al igual que hay sonidos del corazón que se ahogan y se escuchan lejos. Esta falta de tono es local en el pecho o en la arteria, pero refleja una condición global. Hiperventilar haciendo sonar la nariz y luego soltando el aire y quedándose en apnea, permite unificar ese pulso de los graves más bajos y los tonos más altos superpuestos. La hipertensión se produce cuando se alcanza la superposición cuántica antes de ser consciente de esta unificación. Con la Pulsoterapia y sintiendo el pulso de la arteria contra la pinza del tensiómetro nos vamos acercando a ese lenguaje de la energía y del corazón que, como la excitación sexual, va cambiando de día en día, lo que ayer nos excitaba hoy ya es pasado y de momento nos va diciendo qué y cómo debemos sentirnos para dejar de ser analfabetos sensitivos. La hipertensión y la dificultad para orinar o excitarse o llegar al orgasmo son desconexiones entre el agudo superior y el grave inferior, esa pérdida de la superposición cuántica que nos excita nos conecta y nos da coherencia cuántica, es la causa de la hipertensión y la enfermedad desde el punto de vista de la Pulsoterapia. Mientras se recupera de esta refractariedad del tono arterial, tome los medicamentos que le indique el cardiólogo.
LA HIPERTENSIÓN ES COMO EL PULSO UN DETECTOR CUÁNTICO MCCHPV III
Los ballets Rusos, o Michol Jakson no podrían tener esa velocidad en sus piernas y conexión con cada nota o acorde de la música sin tener superpuestos en cada movimiento los muchos tiempos pasados de múltiples entrenamientos. La precisión de Nadal, superpuesta a su fuerza le da una nota a sus toques de bola. Nadal se acaricia el dorso de la nariz y ese roce se superpone con la respiración y la mucosa nasal, la voz, el oído, la garganta y la lengua se superponen a este qbit y forman una unidad superpuesta en cada gimnasia de éstas. Más que un bit de información, son un bit cuántico o Qbit, donde muchas ondas están superpuestas en una. La velocidad en que estos eventos musculares se ejecutan, es posible gracias a esa presencia innegable de la música, de la armonía de los acordes conectados en cada secuencia de movimiento corporal, y más que música postulamos que son superposiciones de onda, Qbits o bits cuánticos en superposición. Hay un frio nasal que hace que nos mojemos con mocos nasales pero ese frio hace que nos mojemos abajo cuando resuena en genitales o da urgencia de orinar. Acá se enseña un código pictográfico que permite leer la energía con certeza de lo que se siente. El dolor de cabeza suele ser por hipotensión que hace que el cerebro dilate sus vasos para suplir la falta de sangre. La forma de evitarlo es moverse y ese mandato lo convierte a uno en deportista. El deporte nos lleva a una visión expandida pero a su vez una visión expandida podría producir hipotensión y vasodilatación y para evitarlo el cuerpo busca la cocaína que acerca el cuerpo a esa conexión. La apnea después de hiperventilar, según Wim Hoff crea esa conexión ampliada del cuerpo, conecta a la coronilla (7) hiperventilando y al ano (1) en la apnea espiratoria, que lleva a que este intervalo 1-7, se superponga a una visión más amplia (1-7) y a una voz más ronca (1-7). Un gato se hace terapia a sí mismo, lamiéndose desde la lengua (que recoge el pulso del corazón 9 y de la coronilla 7) generando intervalos 7-6, 7-4, 7-1…Todos funcionamos con estos intervalos musicales, Es el corazón el director de orquesta que integra toda estas notas que con el pictograma B3, que es un triángulo con bajos en la base y agudos en el vértice, decimos que son quantums de bajos (yang) y agudos (ying) y el resto de pictogramas describen cómo se orquestan estos triángulos alrededor del corazón. A través de "mi calvario con la hipertensión, la próstata y la voz" voy introduciendo el uso de estos pictogramas como los código que permiten sentir a la velocidad que se percibe. El lenguaje de las palabras es muy lento y muy inadecuado, un código de lectura de las sensaciones como música corporal, permite en cambio, sentir y cantar superpuestas la Gimnasia con el Pulso y con el Senso, "sentir el sentir". La presión arterial, es variable con cada, estímulo, pensamiento, sensación o enfoque visual, lo cual es considerado como errores en la medida, pero nuestro enfoque es cuántico y surge de la Pulsoterapia que es un entrenamiento que permite diferenciar múltiples cambios de tono en cada arteria de cada dedo y de otras partes de la mano y la cara. Pudiendo inducir, con el magnetismo propio del cuerpo cambios de tono en cada una de ellas y afinarlas como si de una orquesta se tratara. Mientras no logres esta unificación entre corazón y piel en superposición necesitas tomar la medicación que el cardiólogo te prescribió.
EL PLACER SURGE DE SUPERPONER LO DE ATRÁS A ADELANTE MCCHPV IV
Como en el orgasmo, el cuerpo vista estados de alta vibración que si son una primera impresión, terminan fácilmente con un reflejo de lucha con descarga de adrenalina y fuga. Un segundo eco de esa sensación luego reaparece y la voz apoyada en el pulso del corazón recorre esas frecuencias con más estabilidad y ya no sobrecargan y una tercera reflexión ahora permite habitar ese ritmo como algo cotidiano, sin las urgencias del orgasmo y reconociéndolas como piel sensible y habitable. Antes de lograr esta superposición cuántica en lo dorsal/palmar de manos y pies, pecho/espalda y voz de estos tres tiempos previos o ecos previos, la energía es estresante, sube la presión y/o agita el pulso. Para mi neurólogo no encajaba, una diplopía, presión normal, dos días de tenis y turco, vértigo ante la música y un síndrome de infarto cerebeloso. No le encajaban porque la medicina con sus métodos altamente tecnológicos y su poca conciencia de la conciencia no tiene aún el lenguaje sensible de los pictogramas para poner en un contexto que siempre será energético síndromes como el que en mi caso mostró un infarto cerebeloso. La voz se apoya en el pulso, y el pulso en un campo de vibración frecuencial, que ambos son cuánticos pues son fenómenos eléctricos que se modifican como ocurre con la presión arterial y el pulso con el solo hecho de observarlos. Esa observación crea una realidad, realidad que antes de medirla con este código de los pictogramas es como si no existiera y al leerla de esta manera la vida gana un sentido, propósito y coherencia como la de cualquier lenguaje que si se habla se entiende y si no se le sabe no se le entiende. Este lenguaje basado en energía permite develar una nueva fisiopatología de la enfermedad, basada en la cuántica. Los electrones en los átomos van ocupando los orbitales probables que están libres, lo mismo pasa en las familias, el hijo que va llegando, va colocando su chorro de voz en "orbitales probables" desocupados, definiendo así su personalidad. Puede que su carga genética le de una gran voz pero si esos tonos ya están siendo cantados por otro hermano, tio padre o madre él busca registros vocales propios y/o que sean la iteración de los orbitales ya ocupados. Esta superposición de frecuencias puede dar pie a luchas rivalidades confusiones o identificaciones entre congéneres. Y esta puede ser la causa desde la voz de la mayoría de los conflictos y/o enfermedades.
LA COHERENCIA CUÁNTICA Y LOS QBITS EN NOSOTROS MCCHPV V
Desde la energía, la metáfora mas válida y actual para el cerebro es que es un procesador cuántico. Con bases cuánticas se plantea que la causa de la hipertensión es la superposición cuántica o más preciso aún, es lo opuesto a esa coherencia, La HTA se origina en la de desuperposición o colapso de la función de onda, es decir nace de la observación. La excitación sexual es un estado no local de superposición de muchas frecuencias en un solo paquete de armónicos, el orgasmo es el colapso de la función de onda, el apego a una de esas frecuencias. En experimentos cuánticos se parte un fotón que llamaremos "Dios padre 8" en dos "hijos" que pueden ser 4 y 4, pero hay otras probabilidades: 3 y 5, 2 y 6 o 1 y 7. Hasta que no se haga una medición todas las probabilidades están superpuestas, son un Qbit. Medir uno es saber instantáneamente el valor del otro. Los intervalos que acá se describen al tomar el pulso o al sentir un orgasmo son este tipo de mediciones. Cada medida es un estado objetivo que se hace Realidad Objetiva (RO). El cuerpo queda apegado, tenso en los jóvenes e hipertenso en los mayores, buscando volver a alcanzar ese clímax de excitación, ese estado local, particulaR RO. El placer es un estado no local, acausal, donde todos los modos de vibración posibles se superponen. La armonía musical es la base de esta funcionalidad donde las oscilaciones eléctricas son las que son lo mas importante. Entre la octava vieja o capa conocida y su octava alta, nueva o por conquistar hay intervalos que las "puentean". Si la octava vieja Do2 (8Hz) se compara con su octava pasada Do1 (4HZ), el cerebro al "medirlas" las suma 8+4=12 y ese valor es el intervalo de 5ta o Sol2. Lo que el cuerpo oye es ese 12 Hz, pero superpuesto oye a su vez, lo que le falta a ese 12 para ser 16 para ser el Do3 la octava alta (la capa nueva y deseada). Ese hueco complementario se conoce como la cuarta o la subdominante. A la 5ta se le llama la dominante y a ese Do2 se le conoce como la tónica. Mas del 90% de la música popular se reduce a estos al juego entre estos tres intervalos. A este quantum mínimo de información cerebral, lo llamamos un Qbit porque contiene superpuestas las dos octavas, a la 5ta y a la 4ta. El colapso de la función de onda es escuchar, elegir, observar, sentir uno de esos intervalos. El ascendente sería como decir “la tierra es planeta”, el descendente escucharía “talatier raesplané”. El intervalo de 5ta diría "la tierra es planeta" el de 4ta cambiaría la a por la I y diría "la tierra es planita”. Esta es la dinámica cuántica de las oscilaciones cerebrales. Se demostró que el binding, la sincronía entre oscilaciones es lento para explicar la velocidad del timing que se necesita para explicar la correlación entre zonas del cerebro. La superposición cuántica instantánea sería una candidata. Lo demás son interpretaciones racionales, contextos.
RITMO BASE DE LA MEMORIA Y ÉSTA DE LA HIPERTENSIÓN MCCHPV VI
La esencia de la música es la medida, la comparación de intervalos, el deleite con el contraste, contraste que traducido a palabras se convierte en el placer con la contradicción, los opuestos, lo paradójico, lo binario, es 1 o es 0, y que conduce a la elección bien de "la píldora azul o la roja".
Una secuencia de intervalos sólo tiene sentido si se repite y la repetición con métrica y coherencia es la esencia del ritmo. Atraparse en el ritmo significa a la vez volverse esclavo de él. Las adicciones son el ejemplo, en la vivencia, de lo absurdo de este acertijo en el que la musicalidad nos atrapa. La perfección de los artistas y los virtuosos es de por otra parte el culmen de esta condición armónica de lo humano.
Todos somos GPS, Gimnastas Pulso Sensibles, eso implica que nuestro “instrumento” es un aparato de medida para conocer o mejor para Sentir el mundo. Siempre que hacemos una medida Senso, varía nuestro Pulso y presión arterial y a la vez esa pinza que hace esa medida suele ser un intervalo o variación o diferencial de energía entre la tensión y la relajación de un músculo, lo cual conocemos como Gimnasia.
En estos 6 video, he planteado que la hipertensión se debe a la pérdida de un mecanismo de superposición cuántica entre 1 y 0 entre expansión y contracción, entre bajos y agudos, entre los opuestos. Cuando entreno tenis y está coherencia o superposición se pierde aparece la hipertensión, en mi caso, pero en otros cuerpos durante el sexo o el entrenamiento aparece: cefalea, diarrea, bursitis, cistitis, cólicos, en síntesis la decoherencia del sistema, el colapso de la función de onda, la medida que da origen a la percepción.
Esta *musicalidad cuántica" de lo humano está en el centro mismo de la percepción, de lo sensible y a la vez de la patología.
Penrose y Hammeroff plantean que el cerebro va mas allá de la lógica computaciónal y sugieren los Qbits, la superposición cuántica como mecanismo de funcionamiento del cerebro. Estos videos tienden un puente entre esa visión física y aterriza el concepto de colapso de la función de onda en el aparato sensible corporal y en sus pinzas o sensores.
LEY DE OPUESTOS Y PERPENDICULARES MCCHPV VII
El cuerpo es un sistema frecuencial. Lo único que hay dentro del cerebro oscuro son frecuencias, notas, ondas. Una onda es un sinusoide. Si ascendemos hacia la coronilla, el plexo 7, mientras más nos acercamos a esa punta, más inercial se pone el resto del cuerpo. Como si subieramos por un péndulo, al alcanzar su cima, se ve hacia abajo el ondular inercial. Más allá de la piel, por fuera del cuerpo, de su cierre dorso-palmar, por fuera del ano 1 y la coronilla 7, está el brillo de la piel, la reflexión de las ondas de luz y sonido, el ritmo. Ese bucle 1-7-1 forma un cuanto de información un paquete o capa evolutiva una capa de esa cebolla energética. Una cola que pendula pegada de una espada, de una raqueta o de la cintura, nos da conciencia de esa inercialidad. Mientras mas nos acercamos a 7 la punta, más distante o amplio se ve el otro polo. Esta es la ley de los opuestos que dice que mientras más bajo el bajo, más agudo será el agudo, mayor contraste o diferencial habrá entre estos dos opuestos. Si es un sistema como el vascular, se necesitará más sangre para llenarlo. Al erectar la cabeza, o elongar la punta de un dedo, se forza al corazón a perfundir esa punta y al detectar esa hipoperfusión se sube la presión para compensarla. Esta hipoperfusión crónica es el mecanismo que dispara la hipertensión crónica.
Cada que un agudo se hace más agudo hacia arriba hay otro agudo en espejo que crece virtualmente hacia abajo. La estrella de David es el pictograma que ilustra este mecanismo. La punta de la lengua, el corazón o los dedos se cargan de estos agudos en espejo de de ese triángulo que cada vez se hace más estrecho hacia la coronilla. A través de la pulsoterapia o de la lengua y sus gimnasias vocales que llamamos “chongirar”, se pueden poner en resonancia, el agudo de esa punta de abajo con el de la punta de arriba. Hablo de silbar con la uretra, como un mecanismo de entonar el piso pélvico con ese triángulo que al silbar con la lengua se va afinando de la garganta para arriba. En mi caso cuando lo logro, la presión arterial mejora y la micción se hace satisfactoria. Esa estrella de David, ilustra ese Qbit que al recuperar su superposición cuántica del arriba con el triángulo de abajo devuelve la coherencia cuántica al sistema.
UN CODIGO DE PICTOGRAMAS DESCRIBE COMO FUNCIONAMOS MCCHPV VIII
Es el tonito lo que es realmente importante cuando se dicen las cosas. Y más importante que lo que se dice (Gimnasia G) es lo que se siente (Senso S). Lo que siente (S) el corazón (P) es el lenguaje del Pulso (P). Los pictogramas son el código del corazón. Son un código de programación que como el código Do, Mi, Sol, etc, ambos son comunes a todos los corazones. La humanidad actual es analfabeta sensible, ignora que ignora la existencia de este código. Este video es una aproximación al manejo y reprogramación del sistema con base en este código de programación que permite releer la existencia y el devenir en esta dimensión 4D de espacio 3D más el tiempo que es la cuarta coordenada, con el tiempoespacio de los sueños que es la 5ta coordenada y parece tener una a flecha neguentrópica, es decir de futuro a presente en la cual, las causas de lo que nos pasa no está en el pasado sino que vienen programadas desde ese allá futuro. En mi última visita a Europa perdí el celular en al audiencia del papa y ese "error" fue la flecha neguentrópica que me ayudó a puntualizar que nada pasa por azar, todo viene programado desde esas causas futuras.
Ese estrés fueron frecuencias de futuro, que redirigieron mi "juego".
Un juego de reprogramación basado en este código pictográfico se propone en este link. https://sensoterapia.com.co/wp/aprende-a-programar-tu-energia/
SENTIR ES ESCUCHAR, RESONAR, COPIAR OCTAVAS EN ESPEJO MCCHPV IX
Escuchar es sentir. La escucha ósea permite sentir con los huesos el "chong" de la raqueta entre las manos, pero además se puede escuchar con el conducto auditivo, con el ceño, con la lengua, la mandíbula y con el corazón. El corazón buscando "sentir" ese sonido puede sufrir hipertensión. La fuerza del golpe a su vez puede salir desde cualquiera de estos puntos porque jugar tenis programa un qbit ascendente al entrenar que luego se hace descendente al actuar. Qbits que también se crean con el entrenamiento lo son también: el hablar, cantar, tocar chelo, disparar un arco o una pistola. Escuchar una canción en alemán, implica "parar la oreja" como lo hace un caballo, pero no solo la oreja, se deben tensionar, además: los hombros, la espalda, el abdomen, incluso los genitales y hasta el ano "escuchan".
Escuchar y sentir solo son posibles si existe esta resonancia de frecuencias que inducen campos. Recordar algo o alguien obliga a girar los ojos buscando alguna coordenada en el espacio visual 3D donde está el hilo o la mosca volante donde se almacenó el holograma que prende ese recuerdo. Una diplopía funcional puede darse cuando se invocan simultáneamente dos lenguajes en esa "pantalla" : el lenguaje nativo del hemisferio izquierdo lógico en los diestros y el lenguaje aprendido en el hemisferio derecho o musical. La lógica llega tarde a los eventos ya que en el cerebro ocurren hasta dos segundos antes de que el yo se percate.
Un levantar la ceja o fruncir el ceño puede ser causa de "muchas escuchas" hacia abajo en el cuerpo y el yo consciente puede enterarse muy tarde o muy abajo de este gesto superior o ni siquiera darse cuenta de su ocurrencia. Un campo visual más expandido C8 se enfoca desde los pies C4 o desde los dedos; pero el yo consciente puede ni siquiera enterarse de este anclaje focal de los hilos en las puntas, la uñas o los uñeros. Por padecer de "analfabetismo sensible" y desconocimiento de este código que los pictogramas que pondrían en evidencia estos anclajes, se insiste a ciegas en tratarse químicamente una alergia en la piel o un hongo en las uñas, una gastritis, un lumbago o una hipertensión pasajera sin darse cuenta de que ese síntoma es el resonador que le permite el anclaje de un hilo que pone la voz ronca, justo en el tono que hace posible esa escucha ampliada. La mandíbula, cuando se expande con un bostezo puede arrastrar al pecho y a todo el cuerpo a esa expansión e incluso puede contagiarse a los que observan ese bostezo. Esos campos sutiles son los que mueven los hilos que nos mueven y que sugieren que "no nos juntamos al azar". Hay un código frecuencial, musical que nos atrae y nos junta como 17 bolas juntándose en el centro de la mesa de billar. Hay una flecha neguentrópica que ordena no por azar sino mediante este código musical: moléculas, células, organismos y humanos, juntándolos en un tren, compartiendo un viaje energético común. El principio antrópico plantea que existen cientos de coincidencias altamente improbables que se dan desde: la masa del electrón, la distancia de la tierra al sol, la temperatura planetaria y corporal, la existencia de la luna, las abejas, la capa de ozono, el campo magnético terrestre, etc, etc, que son necesarias para que estemos acá y la única explicación de que tantas probabilidades, absurdamente improbables se hayan confabulado neguentrópicamente para que estemos acá es justamente eso, que estamos acá.
video con voces del perú en https://www.youtube.com/watch?v=kUSJdVrBvbk&t=16s
COMO FUNCIONA LA CUÁNTICA EN EL CUERPO. MCCHPV X
El agua del ojo, sobre la que se condensan las moscas volantes, las cuales funcionarían como detectores cuánticos, funcionaria similar a lo que sucede en la cámara de niebla o cámara de Wilson, que como el ojo es un entorno cerrado el cual, en este caso, contiene vapor de agua superenfriado y supersaturado que una partícula lo puede ionizar y esos iones, al igual que los hilos, al estar cargados funcionan como núcleos de condensación, formando una niebla de líquido en el caso de la cámara. Los hilos serían también más evidentes, más reales en respuesta a un campo, a una perturbación interna o externa del mundo U de todas las probabilidades. Einstein demostró con éxito que el tiempo es relativo según el observador, pero no creía en esa “relatividad de lo observado” a nivel micro, decía: “Dios no juega a los dados” y perdió con Bohr que pensaba que la realidad R (y los hilos) eran estados probables (del mundo U Unitario) que solo se hacían reales al ser medidos. El premio Nobel de física de este año corroboró esta derrota. El “gato de Schrodinger” está vivo y muerto a la vez, en una estado de superposición cuántica, un qbit vivo/muerto. Solo al abrir la caja se demuestra que el átomo de Uranio se desintegró y lo mató (era probable que no se desintegrara). Para un tercer o cuarto observadores sigue superpuesto vivo/muerto hasta que esta “cadena de observadores de Von Neumann se enteren de cuál fue la realidad R del gato. Cómo este gato, los hilos o moscas volantes sólo son reales si se ligan a una cadena de observaciones. Un tono agudo o vibrante en la voz de Pavarotti es impactante y Real porque viene surfeando sobre una ola de tonos medios y bajos tan superbajos como su obesidad (que le vemos, como el gato muerto o vivo). Esta misma lógica aplica para los hilos o el tinnitus o sonido del oído o una gana de carraspear que es un qbit causa/consecuencia del tinnitus y existe la probabilidad de tener una realidad R consciente de todos estos elementos que desde las frecuencias eléctricas probables U del cerebro se ligan al cuerpo por una cadena de observadores o mejor resonadores R. Frecuencias que de arriba para abajo determinan la Realidad que cada uno vive en su mundo y tiempo relativos. Quien se entrene en ver, escuchar, sentir y codificar este lenguaje en conceptos o pictogramas puede reprogramar este sistema cuántico Unitario de un modo consciente y Real. Todos estas frecuencias U producen “mocos'' (como la cámara de niebla), ardor, picadas, hormigueos, escalofríos que se integran como un C7 es decir la electricidad de la coronilla 7 resonando en piel y mucosas que al medirlos, sentirlos, se hacen realidad R. Un chuzón con una aguja de acupuntura, hace”cantar” al sistema con un tono agudo acompañado de tonos medios y bajos encadenados a tensiones y hasta expresiones groseras de dolor formando así una “cadena de observadores de Vonn Neumann” que cambian la realidad R. Estas notas altas, medias y bajas y sus meridianos, son como los hilos, son detectores del colapso de la función de onda, es decir amplificadores al mundo Real R de un fenómeno que antes de producirlo era uno de los muchos campos, puntos o sensaciones probables del mundo U. De igual manera, con pulsoterapia se ligan al pulso los hilos del observador y esa medida o anclaje cambia el destino de ese ser, su realidad y su futuro.
Un avión con 300 pasajeros funciona como una cámara de niebla, lleva adentro “un montón de hilos”, pasajeros, que emiten “radiación ionizante” que cargan, “ionizan” a sus vecinos induciéndoles: risa, llanto, sueño, bostezos, carraspera, orgasmos dolor de hombro o incluso convulsiones, todas estas sensaciones pero más intensamente la convulsión pueden afectar el destino y la realidad de todos los pasajeros.
NUESTRAS SENSACIONES Y LA MÚSICA SON ONDAS DE PROBABILIDAD. MCCHPV XI
No elegimos, las ondas eligen por nosotros. Para el premio nobel de física de 1965 Richard Feynman, el experimento de las dos ranuras encierra todo el misterio de la mecánica cuántica. Demuestra la dualidad onda partícula. Demuestra que hasta que no se observa, las partículas son ondas de probabilidad, ambas probabilidades existen pasan por las dos ranuras formando un patrón de interferencia como el del agua en un estanque.. Si se pone un detector para medir por cual ranura pasa, esa certeza colapsa la otra probabilidad y ya no habrá patrón de interferencia aunque las dos ranuras estén abiertas. Al observar dos patrones de interferencia superponiendose, se forma un moiare, como el que vemos en una bombilla, aparece un insumno nuevo, virtual. Como partículas, flotamos en ese mar de moiarers que nos” inducen” cual de las acciones probables elegiremos
Los intervalos y tiempos de la música surgen de la medida o comparación entre octavas 1, ½, ¼, ⅛…). Las notas musicales al traslaparse dan patrones armónicos y probables que dan continuidad a la voz y al movimiento, dan “flow”. El pulso del ceño es “una pantalla” donde se proyectan todas las ondas probables que están llegando a los ojos y al cerebro. Esas ondas se pueden ver con los ojos cerrados como patrones de interferencia. Al frotar los párpados se evidencian: moiares, colores, ondas. Un experimento con 32 duetos de guitarristas demostró que sus ondas cerebrales se sincronizan gracias a la música. La mano, al igual que el ceño, pulsa en espejo de cómo pulsa el cerebro. La velocidad de un guitarrista es más alta que la capacidad de procesamiento del cerebro. La automatización hace que: tenistas y/o drogadictos modulen sus “gimnasias” más rápido que la velocidad de procesamiento del cerebro. Se concluye que debe existir un lenguaje de ondas y frecuencias, análogo a la partitura, que cada cerebro va leyendo a ejercer su "libre albedrío". Cerca de 40 años poniendo rayar garabatos a mis pacientes me ha permitido concluir que todos estamos atrapados en un “bucle de rayas”, en un ritmo de rayado repetitivo, que revela y determina, tanto como lo hace el electrocardiograma y/o el pulso, nuestros gestos expresiones más rítmicas y automatizadas, de las cuales resulta muy difícil escapar. Somos adictos automatizados en estos patrones de formas. La fuerza, “la entonación”, de esos garabatos ponen en evidencia lo que somos.
Gracias a la Pulsoterapia también se puede evidenciar este “campo atractor de ondas” que nos determina. Se puede aprender a leer esos intervalos musicales en los dedos y la relación de esos intervalos con las octavas de resonancia del cuerpo, es decir con la respiración abdominal C3, la torácica C10, la relación con los pies C4, el zumbido de los oídos y la carraspera C5, esa electricidad en la piel C7 o con los patrones de interferencia de los ojos C6, que se organizan limitados por moscas volantes o hilos C11 o enmarcados entre dos hilos C12. El C13, es la medida, el diferencial de energía entre esas dos octavas o ́ dos planos de hilos C12 y el C14 forma, con esa medida (colapso de la función de onda de la probabilidad observada), una tríada armónica y esta triada armónica es un “quanto o unidad de conciencia”. El D1 liga 2, 3 ,4 de estas triadas en una secuencia lógica de memoria o información. Como se trata de una secuencia frecuencial, melódica y encaja dentro de un pulso y ritmo respiratorio, es literalmente música, es” la música del cuerpo".
Esa música es reconocida por la neurona que Rodrigo Quian, bautizó como neurona “de Jeniffer Aniston” porque se activaba cada que el paciente oía ese nombre o le mostraban una imagen de ella. Las neuronas en espejo serían las responsables de copiar dentro del sistema esa secuencia de frecuencias que se resumen en un pulso del corazón, de los dedos o de la mano, cuando un tenista golpea en bloque o un guitarrista rasga su guitarra y ese rasgado es copiado en espejo por su compañero de dueto. Independiente de lo que se diga o se haga ese código musical corre en la base de cualquier discurso o acción. Viendo cantar “the way we were” a Lucy Thompson se puede notar en su danza sensual al vocalizar este flujo ininterrumpido de “gimnasias secuenciales” que se encadenan del pulso del ceño C6 hacia abajo, la gana de deglutir, C5 la escucha de la propia voz, el pulso de la lengua, los labios, los gestos de la cara la respiración C10, la gesticulación con las manos y la danza del cuerpo C3, C4, todo en armonía con la voz y la pulsación de su energía, evidente en su ejecución. Ese placer de verla o ver un partido de Federer, Sharapova o Alcaraz, es un pulso de frecuencias y moiares empaquetados que se contagian y transmiten sensaciones a distancia. La erección o las ganas de tragar con algún gesto, movimiento o vocalización no son distintas de los movimientos que hace un caballo cuando “para la oreja” y sintoniza de que lado viene un sonido.
VER Y SENTIR LOS MUARÉS DE ONDAS QUE NOS MANEJAN ES UNA GUT. MCCHPV XII
Si el cerebro funciona con superposición cuántica, la patología pasaría a ser la desuperposición, la decoherencia. La teoría cuántica explica el mundo que no vemos y la teoría de la relatividad el mundo que vemos, pero no hay aún una teoría cuántica de la gravitación. Es paradójico pues, la teoría válida que explica lo que no vemos no puede explicar lo que vemos. De un modo análogo, la medicina sabe mucho de cómo funciona el cuerpo eléctrico pero ignora el aspecto magnético, no pudiendo ver la parte faltante de ese Qbit. Se acepta la dualidad onda/partícula pero se ignora, en ese Qbit, la existencia del campo, de la onda portadora que guía a esa partícula. Pero en el experimento de la doble ranura se sabe que los patrones de interferencia que esas ondas forman, evidencian la existencia de esas ondas probables que aún no son partículas. Se sabe además que esas franjas al traslaparse dan muarés, hay que pensar siguiendo esta lógica, que ese océano de múltiples formas probables juguetean con nosotros como la marea alta con el cuerpo de los náufragos. Excitarse o cantar es ir avanzando de un patrón de interferencias C11 al siguiente C11 y el muaré C12 que se forma entre ambos C11s pasa luego a ser comparado con otro C12 y así sucesivamente de intervalo C13 en intervalo, de acorde C14 en acorde, se va construyendo una línea melódica con esa secuencia de diferenciales, deltas de energía o medidas C13. Este traslapo evoca una secuencia de octavas y quintas que dan origen a toda la música del cuerpo.
En la computación cuántica se descubrió un sistema de corrección de errores que funciona, como los acorde: dando piso, certeza a la medida hecha, dando piso a la melodía. En un muaré, ver la imagen virtual, macro, que se forma permite saber, sin observar, como es la imágen “micro” de las rejillas. Esa matriz “ o rejilla” que corrige los errores, en computación cuántica permite ese efecto de medir sin medir, sin perturbar el sistema, sin que se pierda la superposición cuántica, la coherencia. Para que se de un muaré C12 hacen falta dos rejillas C11 y C11 y ese muaré es la resultante C13 que se crea. Esta trinidad inseparable del C13 es como un eco (o imagen virtual macro o muaré) de lo que pasa a nivel micro con los quarks, cada quark es también compuesto de tono bajo, alto y el ”intervalo” entre ellos (como el C13). “No se puede tener 1 sin 2 y ambos son el 3 virtual que ellos crean”. Si a la octava de arriba se le suma la da abajo se obtiene una quinta, análogo a la secuencia de Fibonacci.
La teoría de supercuerdas a logrado unificar gravedad y cuántica pero precisa de aceptar que existen 10 u 11 dimensiones, de las cuales solo vemos 4. Pero nadie niega que todos vivimos en los sueños en otras tres dimensiones adicionales y hay sueños dentro de sueños. Estas dimensiones, explicarían además la energía oscura que es el 68,5% de todo lo que existe. Todo se reduce a cuerdas vibrantes. Pero esa teoría es solo eso, teoría, bellas ecuaciones que no se contradicen. Esas cuerdas deberían tener relación con “la mente del emperador” que las mide y las crea. No se sabe si el cerebro del gato de Schrodinger puede crear la realidad o se necesita un cerebro humano que “al observarlo lo haga real”. Ese cerebro percibe con base en la música, si se hace una medida cuántica, ese dato debe encajar musicalmente con los resonadores físicos que lo amplifican. Escuchar una nota es medir, colapsar la función de onda pero esa medida implica conectar esa nota a una secuencia melódica y al ritmo, al pulso y a la respiración. En resumen “Sentir es colapsar la función de onda”, es elegir una onda de entre todas las vibraciones, hacerla partícula real al medirla y sacarla de ese mar de ondas que resuenan sin ser observadas particularmente. La física busca una teoría del todo, la ecuación que lo explique todo. La medicina debería buscar a la par con esa gran unificación, que sea la conciencia de ese hombre la que además se unifique con esa gran teoría de unificación (GUT). Unificar gravedad y cuántica implica creer que la superposición se da en objetos macro, ya se ha demostrado en moléculas. Pero en este video sugiero que funcionamos en el espaciotiempo personal de nuestros automatismos, casi todo lo que hacemos está automatizado y corre como un programa en el sistema extrapiramidal del cerebro, el colapso de la función de onda sería en el sistema piramidal, donde actuamos conscientemente en cada evento.
La Sensoterapia, estudia estos colores, formas y muarés del entrecejo y que se amplifican (colapsan la función de onda) al hacerse macro, amplificarse al mundo que vemos, gracias a las rayas o garabatos que hacemos en un papel. La pulsoterapia interpreta estas ondas como intervalos frecuenciales eléctricos de la pared arterial, vinculándola a las frecuencias espaciales, a distancias cada vez más amplias en el cuerpo y el “campo áureo” permite.
LA PULSOTERAPIA LE DA PIE A LA TEORÁ DE SUPERCUERDAS. MCCHPV XIII
Tu cuerpo es una” rejilla”, el mio otra. Acercarse al otro crea un muaré entre ambas rejillas”. Un muaré es una ilusión óptica similar a la que se ve en una cortina de tull. Cuando dos rejillas de grafeno se rotan una a 1,1 grados de la otra, ese “ángulo mágico” crea un muaré. Al frotarse los ojos se ven muares. Digamos que la sensación en el párpado equivale a la rejilla y el muaré es el “eco visual creado” entre esa sensación basal y su tono armónico siguiente, a alcanzar o perpendicular. Eso implica que “las sensaciones tienen eco”. Esos ecos abren “grados de libertad”, caminos “perpendiculares adyacentes” De este modo, nuestras sensaciones y conciencia, se encadenan: la del espaciotiempo anterior a la del presente y al siguiente… por estas dimensiones adyacentes y vienen ligadas por ese patrón virtual que se crea entre las “dos rejillas de turno". En síntesis, lo que sentimos son muarés, son ondas de probabilidad interfiriendo unas con otras formando ese muaré. Del experimento de las dos ranuras se infiere que solo es real lo que se mide. Lo que no se observa se queda en “un mar virtual” de patrones probables. En el sistema extrapiramidal del cerebro se almacenan todos esos patrones de acción probables. Esos “yo probables” se almacenan en dimensiones “virtuales, en otros espaciotiempos, en 7 dimensiones extra que parece que no viéramos pero sí que sentimos. Son justamente por estas: 5D, 6D, 7D, 8D 9D, 10D y 11Dimensiones o grados de libertad, por las que escalan, como en una melodía, nuestro cerebro, sensaciones y conciencia, hilando el devenir. Hay 11 dimensiones, 7 más de las ya conocidas. La teoría de supercuerdas las necesita para unificar la física. Al aceptarlas tiene que admitir que existen: 10 a la 500 modos posibles de combinación, (o universos posibles). “tantas variedades de Kali Yankee como seres existen”. “Mi” teoría del “todos somos uno” busca esta GUT. Cada ser sería un universo de esos posibles. Y es que sin estas 7 dimensiones adicionales no habría el “psiquismo de las 7 octavas, los 7 chacras. Los físicos buscan esas 7 dimensiones adicionales, que sus matemáticas exigen. Siempre estamos en un diálogo funcional con esas dimensiones micro adicionales a esta 4D en la que nos ven cuando nos movemos; pero "nadie" puede ver ese diálogo interno funcional y constante que cada cual tiene con el espacio 3D de sus deseos, sus miedos 3D, sus ansiedades 3D, sus sueños 3D, su pulso 3D, su pasado 3D e incluso su futuro 3D. Sin ellas no existiría el mundo interior. Cuando un tenista golpea, está asistido por sus muchos espaciotiempos pasados e incluso los futuros que le dicen cómo sería el golpe ideal (de sus ídolos, el deber ser) y siente ansiedad al no estar superpuesto ni al propio (al Id) ni al que intenta imitar (superyo).
Esa información o pulso 3D adicional a las 4D que habitamos, son frecuencias cerebrales que se alinean en octavas musicales, las cuales generan intervalos, y cascadas de armónicos que se traslapan y que el músico y el pulsoterapeuta si pueden ver y compartir.
Los intervalos son como los muarés, surgen de la comparación de dos octavas y las octavas serían la sensación, serían las partículas, mientras los muarés o intervalos serían las fuerzas (o bosones) entre esas partículas (fermiones). Cuando 7 octavas se alinean se cierra un bucle armónico 7-1-7 como una capa que da un sentir o propiocepción total y en analogía con la teoría de supercuerdas, ese bucle cerrado pasa a ser una Mbrana, en un tiempo perpendicular a nuestro tiempo, el cual se liga a un hilo (o supercuerda). Todas esas membranas, capas áureas u octavas se ligan por hilos superpuestos, fuerzas, que van de “brana a brana”. ¿los teóricos de supercuerdas han descrito esa funcionalidad y lógica matemática de las frecuencias, octavas e “hilos” de su mente creyendo estar hilando cabos sueltos del "universo? Los pictogramas son un código que, como las ecuaciones, viene describiendo estas "cuerdas" hace más de 30 años, ¿es “simple” coincidencia, o ambos códigos describen “universos probables paralelos”. Dos variedad de Kali Yankee más de las diez a la 500 posibles. “Sólo vemos el plano en el que nos movemos con los sentidos” más los muarés de lentes y pantallas. Los cálculos basados en phi, pi, e, i, C... podrían ser solo coincidencias matemáticas, como las que abundan a simple vista en las Matemáticas Vorticiales. Los mures están implícitos en las MV en la ecuación x/1,1=y,99999999, donde esa secuencia de intervalos que sumados dan 9 forman “un muaré” echo de todos los intervalos posibles (8-1, 7-2, 6-3, 5-4) que sumados dan: 9 9 9 9 9 9 … ¿somos una simulación?. Podría el universo ser holográfico? La superficie bidimensional de los agujeros negros será ese holograma que proyecta la realidad o “el muaré de muarés” que vemos de un modo tan real como el muaré que vemos al rotar a 1,1 grados las dos superficies bidimensional de dos placas de grafeno y que al verse avisa su superconductividad. Otra vez el 11.
Evidencias clínicas de la teoría de supercuerdas MCCHPV XIV
La piel al estremecernos hace tambalear nuestro universo. La realidad misma está inscrita en sus surcos, mientras que esas arrugas van “anudadas" a el humor vítreo, que al desflecarse, van generando las moscas volantes, hilos y “cuerdas” que todos vemos. Al girar los ojos, buscando sin buscar, esos hilos nos traen los recuerdos “y recuerdas” de aquella piel, esa otra y la de más allá.
La moderna física concluye que el borde bidimensional de un agujero negro podría ser un holograma que según el enfoque, proyecta esa realidad 3D que vemos y sentimos en nuestro devenir por la cuarta dimensión temporal.
He venido planteando en esta serie de videos que el tiempo tiene otra dirección: de futuro a presente y que esas frecuencias de futuro son las que le dan un sentido, ya no caótico ni azaroso a nuestro devenir por el espacio tiempo 4D. La 5ta dimensión sería la energía, los hilos, las cuerdas y surcos de ese holograma que, al iluminarse desde “el agujero negro del corazón”, nos guía y le va dando cuerpo energético a ese espacio tiempo 5D, en el que todos los corazones estamos inmersos, reflejándonos unos a otros, como en un cubo de espejos que se transmite, contagia y resuena de piel a piel.
En este video muestro las estrechas coincidencias entre la teoría de supercuerdas y la sensopulsoterapia, o gimnasia pulsosensible GPS.
Cuando un físico raya sus ecuaciones en un papel, se está moviendo por los tres planos del espacio y por el tiempo tratando de alcanzar perpendicular tras perpendicular esa 5ta dimensión, que une gravedad y cuántica, que unifica la energía 5D con la materia 3D y el tiempo 4D. Y el Argentino Maldacena, “el messi de la física", logró acercarse más que nadie a ese sueño de Einstein de encontrar la ecuación que unifique el universo. Para Maldacena, el borde de los agujeros negros serían como esa placa holográfica 2D donde se encuentra ese diccionario que es común a las ecuaciones de la CFT Conformal Field Teory, (teoria cuantica conforme) y la curvatura negativa del espacio tiempo ADS (antiDesiter space). El artículo de Maldacena es el más citado de la física (cerca de 15.000 citas en otros artículos científicos) y su conjetura ADS/CFT unifica y reconcilia la gravedad Ads y la cuántica CFT; es, hasta ahora, la más cercana a la ecuación que lo explica todo. El único problema es que se necesitan 11 dimensiones, las cuales dan origen a: un 1 seguido de 500 ceros de universos posibles. Pero porque no pensar que cada ser es uno de esos universos posibles que todos estamos acá ahora, superpuestos como los qbits de un computador cuántico. El universo es justo como es porque estamos acá para observarlo. Todo cuadra y nada sobra. El orden, absolutamente improbable que vemos por todas partes, no es azar, es la geometría 5D o mejor 11D del universo que vemos separado y azaroso desde esta dimensión 4D/5D que habitamos pero que en la 11D nos unifica como un todo, un único y gran superser 11D. La pulsoterapia digital entrena a la persona a sentir intervalos como los musicales en la piel de los dedos y con ella ofrece 4 tablas de pictogramas que resumen los estados invariantes de la energía o quinta dimensión, con esa tabla de navegación, diseñé un software que me ha permitido evidenciar que esos pictogramas son como los números o las ecuaciones, son un lenguaje que nos permite leer y navegar por esa 5ta dimensión de la energía y descubrir ese borde 4D/5D que nos presta un lenguaje para entender y navegar por el espaciotiempo sin perdernos en sus surcos holográficos y devaneos del "azar".
Supercuerdas y Mbranas de mano mueca, música, multiverso MCQHPV XV
El cerebro es eléctrico y las frecuencias son su código de información. La memoria está asociada al ritmo y el ritmo a los bucles temporales. El tiempo no existe. Para un observador cuántico, son sus secuencias de eventos y de observaciones en su devenir las que le dan su criterio de realidad. Una medición condiciona la siguiente, como pasa con el algoritmo de tik tok. Toda gimnasia que se practique crea un nicho energético, “una camisa de hierro” un campo de campos que acá llamamos Mbranas y le buscamos todas las similitudes con la teoría de Mbranas y supercuerdas. Ambas tienen una explicación matemática para entender la realidad pero les resulta inevitable aceptar que la realidad sin observador no existe y que hay 11 dimensiones con 11 Dbranas que no se ven pero en el cuerpo si que son reales.
Las muecas del cuerpo del observador, de su boca, de su lengua y su voz culminan en los aberrogramas de sus ojos. La luz se curva por sus ojos miopes, hipermétropes o astígmatas, pero también es marcada por sus moscas volantes que asociamos a las supercuerdas y todas estas aberraciones ópticas forman una mascara óptica que es es como su aura o Mbrana, su huella dactilar, por la que juzga lo que ve. Esa Mbrana de Mbranas es el resumen de cada ser. Mas arriba estarían los patrones de interferencia de sus bucles de ondas cerebrales que forman interferogramas, capas de octavas y muarés que forman algo que asociamos a las Mbranas de las dimensiones superiores. Esa cascada de observadores se liga en una secuencia de opuestos lineales y perpendiculares como la que se observa en la música, las matemáticas, la sexualidad y la lógica de los conceptos. Todas juntas almacenan los registros de memoria en la secuencia que cada ser reconoce como “su línea de tiempo 4D, es cuando "el amigo de De Sitter” se entera de que el gato de Schrodinger está vivo y no muerto….
Unas gafas con una espiral de anillos van induciendo una conexión entre las muecas de enfoque y la luz, desde anillos amplios de frecuencias bajas y los anillos cada vez más pequeños hasta el pinhole central y ellas marcan como lo hace un pentagrama el do re mi fa sol la si do desde una octava baja 64 a otra octava alta. En este código frecuencial, basado en octavas que es la base de la música y la información, se produce una reentrada cuando el 4096 lee al 64, 64 veces o lee 4096 veces al 1, al hacerlo es como verse a si mismo, crea un buce temporal de consciencia.
Es en estos puntos donde la frecuencia más alta crea, como lo hacen los muarés, un nuevo insumo perpendicular”, esa reentrada, cierra un bucle, donde “la serpiente se muerde la cola” como ocurre cuando en un latigazo la punta del látigo se choca con su base creando un sonido y a su vez un plano 2D donde la línea se hace “circunferencia” una Brana 2D y así también un plano 2D plegado como en una cortina, produce una nueva perpendicular 3D y una Brana 3D en distintos espacio tiempos superpuestos va creando la sensación de planos perpendiculares o branas 3D, 4D, 5D, 6D, 7D, 8D, 9D, 10D y 11D. Dimensiones que pueden superponerse de un modo cuántico y fractal con las 4 dimensiones que conocemos. Resulta inevitable aceptarlas pues sin esas otras Mbranas y dimensiones no habrían: recuerdos, sueños y sueños dentro de sueños. La teoría de supercuerdas y la teoría M de la Mbranas, buscan esas dimensiones en sitios errados, sin esas dimensiones no podríamos ser auto reflexivos y conscientes. Cada ser está en los demás seres, estamos tan superpuestos enmarañados y confundidos con los otros que no notamos que sus síntomas se pueden contagiar o resonar con los nuestros y esa “camisa de hierro” o “campos de Mbranas” que nos envuelve y dentro de la cual sentimos a nosotros mismos y a los demás es formada por qbits con una superposición tan intensa que hay personas que dicen ser perros o gatos, hombres que dicen ser mujeres, niños o con síndrome del impostor, despersonalización etc. Eso se debe a un analfabetismo sensible y además musical que padecemos, puesto que aunque todo oído sabe si alguien se desafinó pocos saben cuál era esa nota o intervalo disonante.
Esta visión cuántica nos crea la inevitabilidad de una nueva teoría del sentir basada en frecuencias no en conceptos o matemáticas.
Desde la correspondencia holográfica sugiero que toda esa cascada de Mbranas y dimensiones perpendiculares colapsa en el agujero negro del corazón y es en el tono del pulso y la presión arterial donde se almacenan todos estos eventos de la línea de tiempo y desde la sangre se evocan, crean y recrean lo que llamamos mente hológrafica en su devenir. La voz cabalga sobre el pulso y es la huella dactilar de lo que somos
Vivimos en un agujero negro, somos uno? MCQHPV XVI
El universo podría ser un agujero negro. Se especula que el big bang es un agujero negro, ya que el radio de Scwarschild que mide la distancia del centro del agujero a su horizonte de sucesos seria el mismo que el tamaño del universo para un hipotético agujero negro que contuviera toda la materia del universo. Ese horizonte de sucesos sería una placa bidimensional holográfica desde donde vemos, como en una proyección holográfica, lo que llamamos gran expansión del cosmos. Esta conjetura viene de la mano de la conjetura de Maldacena, que es el artículo más citado en la historia de la física, en la que se descubre un diccionario que permite el diálogo entre la física de lo macroscópico gravitacional ADS (AntiDesiter Space) y lo microscópico o cuántico CFT (teoría cuántica conforme). Con un computador cuántico se ha simulado una comunicación entre dos agujeros negros unidos a través de un “agujero de gusano”, mediante una teleportación de qbits, entanglement, enmarañamiento, confusión o superposición cuántica, fenómeno ya tan natural que el año pasado se otorgó el premio nobel de física a sus descubridores. Yo digo que los agujeros negros están acá, son tan cercanos como que determinan nuestro psiquismo. Cuando le pido a mis pacientes que hagan garabatos descargando lo que sienten, es inevitable que dibujen o bien una espiral gravitatoria que los comprime, los oprime, los colapsa y los confunde o bien se conecten a sus canales semicirculares que son los que vencen el vértigo de esa espiral gravitatoria y un reflejo de ello es que dibujan en las tres dimensiones del espacio, las fuerzas que desde su oído le trazan las tres perpendiculares posibles y/o garabatean puntos desde arriba hacia el plano de la hoja midiendo en el tiempo o dimensión 4D, el ritmo con el que se adaptan a esa dimensión 5D de la superposición de espaciotiempos ADS/CFT que les confunde la mente, los oprime y les enloquece al no poder desuperponer que Dios y el diablo, arriba y abajo, adentro y afuera, antes y después, vida y muerte son un profundo y singular ahora o espaciotiempo superpuesto y que ese pulso o ritmo será quien reencarne en un nuevo ciclo. Sin esta gravitación cuántica y teletransportación de qbis es imposible explicar la simultaneidad entre los fotones del puño del tenista y los de sus pies cuando se impulsan para hacer un servicio a 140 Km/hora, lo cual solo es posible si muchos espacio tiempos pasados e incluso futuros están superpuestos gravitacionalmente en su puño y el grito simultáneo que le superponen a ese impacto ADS/CFT. Para un fotón de la gran explosón, no ha pasado ni un segundo de los 13.800.000,000 millones de años luz que nosotros decimos que han transcurrido desde entonces. A diferencia de un triángulo, un círculo es invariante ante rotaciones, es decir conforme, igualmente los fotones son conformes CFT, invariantes ante rotaciones en esta simetría espaciotemporal ADS. Roger Penrose (Nobel 2020) postula la cosmología cíclica conforme CCC, en la cual no hay un principio para el universo sino que es cíclico. “Reencarna” como el pulso del entrecejo, del ceño, del corazón y de nuestras vidas. En este enfoque CFT del fotón, el bing bang es ahora ADS. La información se conserva de un big bang a otro, de una reencarnación a la anterior o a la siguiente. La información es música, la melodía es cuántica CFT y el ritmo es la repetición de esa secuencia en otros espaciotiempos ADS o estrofas.
Unas gafas con un surco en espiral emulan ese diálogo entre los fotones y la gravedad y acercan las muecas del enfoque a la superposición que es la que aporta el placer. La diferencia entre la piel que se acaricia antes del orgasmo cuando todo es superposición cuántica de fotones evocando los muchos espaciotiempos anteriores y el presente y la piel sudorosa y sin erotismo que queda después de perder esta superposición es el ejemplo más palpable para los que no tienen la experiencia de las pinzas del tenis o la pulsoterapia.
La pulsoterapia es una Gimnasia Pulso Sensible Cuántica Gravitacional Musical y Espiritual GPSCGME que aporta un diccionario que permite el diálogo entre esta nueva física con la superposición de espacios tiempos ADS y fotones CFT en la pinza de los dedos.
LAS AURORAS BOREALES EN TODAS PARTES DAN EL ACENTO DEL HABLA LOCAL
Cerebro y corazón son eléctricos, los genitales también. Sentimos esa electricidad pero también copiamos al campo magnético asociado a ese flujo eléctrico como un qbit. Ese campo lo podemos incluso ver en las auroras boreales. Ese campo de las auroras nos despierta en las mañanas induciendo también el canto de los pájaros. Esta demostrado que las aves tienen sensores magnéticos que las guían durante las migraciones. Siento que ese campo también es copiado por su canto. Se ha visto que las vacas de cada lugar también tienen un acento al bramar, acento que es tan propio del lugar como lo es el acento de: los paisas, costeños, argentinos, vascos al hablar castellano. Son las lenguas con su acentos, las que amplifican con sus danzas rítmicas, las sensaciones y vibraciones que la piel de las mujeres lugareñas emiten. Ellas, al copiar ese "magnetismo boreal", excitan a los hombres. Ellos, al copiarlas, experimentan placer como electricidad en sus genitales que copian ese campo inducido por el campo magnético de la tierra, es decir de la curvatura de ese espaciotiempo, es decir de la gravedad. Que es el espaciotiempo entonces? que es el tiempo? la moderna física plantea que es superposición de estados. Cuando recordamos una piel de una lugareña en otro lugar, en otro espaciotiempo sentimos nostalgia y placer con esa superposición de espaciotiempo, brota entonces la poesía, el romance. No sabemos si esto es ciencia, física, electricidad, música o religión y mística. Pero una teoría de todo debería incluir lo sensible sin pudor ni prejuicios. Nada de lo que hasta acá he dicho necesita una demostración, simplemente todos lo sentimos. Colapsar la función de onda es percibir, hacer real una medición, amplificar el mundo de las frecuencias eléctricas al mundo de la gravedad, al espaciotiempo, al "magnetismo boreal" en el acento. Ese hecho solo es real para quien lo observa, para quien lo siente. En ese contexto sentir es conectar una frecuencia a un espaciotiempo. El tiempo es la memoria que guardamos de superponer espaciotiempos (gravedad) y frecuencias (cuántica). Sentir, ser conciente es gravedad cuántica. Si la gravedad, los bajos son el ritmo, las frecuencias hilan y tejen la melodía. El cuerpo es un instrumento musical y se codifica con este lenguaje musical y magnético del que los pájaros alardean. Existe entonces un síndrome común a todas las enfermedades, yo lo definí en mi libro placer o dolor en 1985, el síndrome de la octava y es básicamente este desfase entre lo que se siente y la inadecuada interpretación que se da a ese sentir. En este sentido todos padecemos lo que he llamado analfabetismo sensible y consiste en justamente en eso, la ignorancia de ese código sensible con el que el cuerpo canta su música. Cada lengua es un código frecuencial y el cuerpo aprende a escucharla y a emitir esas notas con sus resonadores como si fuera un arpa. Acorde con esto lo que leemos como síntomas son en realidad resonadores que escuchan las frecuencias de cada lugar, como lo saben y sentir y cantar los pájaros y sin sufrir cuando migran, sin síndrome de la octava. Los problemas y afanes del diario vivir o cuando "migramos" son en realidad dramas en tonos bajos que inducen gimnasias que obligan a alcanzar con esos tonos bajos de los pies al correr y el abdomen al ponerse tenso, los tonos agudos, es decir las gimnasias sutiles de las pinzas y el oído afinado con los hilos que danzan al ritmo de "las auroras boreales de ese lugar". La excitación que nos despierta en las mañanas funciona como el canto de los pájaros, como resonancias con la aurora boreal sintiendo ese magnetismo induciendo electricidad en los genitales.
EL SÍNDROME DE LA OCTAVA, LA ENERGÍA HALA A UNA FRECUENCIA MÁS ALTA QUE HIPERTENSA.
Un pulso fractal no local nos regula. Chateando con chat gpt he producido varios documentos que dejo en el link de esta descripción donde queda claro con simulaciones y gráficos que la escala que yo definí hace más de 40 años en mi libro placer o dolor, basada en las octavas, donde cada octava genera sus intervalos, en proporción a las octavas inferiores, es el lenguaje frecuencial propio del cuerpo. Se demuestra con simulaciones que los patrones de interferencia y las ondas que se ven en el entrecejo como anillos que van y vienen son un pulso, un vórtice palpitante fractal, no local es decir “llega” antes de que viaje un estímulo eléctrico de un punto a otro. Esa conexión no local, causal, entre dos nodos o puntos de esas escalas, al superponerse rotadas una respecto a otra (hay un angulo mágico de 1,1 grados) genera muares, (como los que se ven en una media pantalón femenina). Esos patrones se organizan tridimensionalmente o incluso cuatridimensional mente porque, he dicho en videos anteriores que ver esos anillos es similar a como un planilandes veria pasar una esfera en su segunda dimensión. No todos vemos anillos expandiendose y luego contrayendose pero sutilmente nuestro enfoque va cambiando según el lugar, las personas, los momentos, marcando con hilos y muecas visuales estos espacio tiempos ET. Cada pulso de esos es un tiempo que se conecta al siguiente y al siguiente dando la sensación de paso del tiempo (cuarta perpendicular). El espaciotiempo ET superpone un patrón (gravedad) a otro ET y esa lectura de ese diferencial entre ambas rejillas, colapsa la función de onda, es decir da una noción de medida que se define en pulsoterapia, como la altura de un triángulo cuya base son tonos graves y su vértice son tonos altos. Este es el pictograma C13. Mientras más altos los altos y más bajos los bajos mayor será el contraste, la altura de ese triángulo, más alto el intervalo. La música y el cuerpo funcionan con base en estos intervalos y estas comparaciones de escalas. Vengo hablando de que los ET espacio tiempos se superponen unos a otros y en el cerebro se resumen esas superposiciones como rejillas y escalas que se superponen unas a otras colapsando (por gravitación) colapsando la función de onda (cuántica), dándonos la conciencia del aquí y el ahora, del ser y del estar. Esos patrones son campos magnéticos, yo los llamo auroras boreales, porque se traslapan con los campos magnéticos de la tierra en los diferentes espaciotiempos. En el oriente antioqueño me tenían padeciendo una hipertensión por varios años y al llegar a Suiza mejoró, no sé si por el campo de la tierra Suiza o por el campo de mi nieta de tres meses de nacida. En este video describo como ese campo sutil de frecuencias altas estabilizó mi sonrisa y mi tono de voz y el de Beatriz mi esposa. Todo estas “rejillas” como el final, el culmen de un proceso de estar alcanzando la resonancia con el ceño, por años, donde pulsan esos muarés. En el próximo video lo describo como alcanzar la resonancia y el manejo de las facias superficiales como lo hace un caballo cuando espanta los moscos de su vientre, cuando esa fascia abdominal se integra visualmente en el ceño y la une a la de la calota, en la coronilla, que resuena con el ano formando el dipolo 7-1 Do7-Do1, o conexión mucosoprofunda-cefalosuperficial, que en este video describo como un bucle dorsal 7-plamar 1. Cuando se cierra ese bucle se alcanza la zona, el flow. Muchas veces la he alcanzado en las diferentes Gimnasias Pulso Sensibles que entreno y es tanto el placer que el cuerpo se queda con el pulso y la presión apegados a ese estado, como un estado de “farmacodependencia”. Los otros tiempos que acompañaban ese ET cuatridimensional son 5tas, 6tas, 7mas … dimensiones. Quizá hasta alcanzar las 11 dimensiones de la teoría de supercuerdas. Como los hilos son las fronteras o branas entre dos enfoques o capas adyacentes, postulo que esas dimensiones están todas aquí y ahora. El pulso, el corazón y sobre todo la voz que ha pasado por esos estados superpuestos termina siendo un agujero de gusano que conecta como lo propone Maldacena, dos agujeros negros o mejor uno negro a la entrada del agujero de gusano y otro blanco a la salida. Es la voz cabalgando sobre el vórtice fractal, no local del pulso, la expresión final de lo que el ser es. La voz también es no local, cuantizada como las octavas y escalas que la forman con sus intervalos. Es como el fractal de Mandelbrot eso, fractal, holística pues sus patrones de interferencia son hologramas no locales que en cada ET s expresan colapsando la función de onda, el “YO SOY”