Salsola[1]
Bitácora digital de un par de estepicursores.
Salsola[1]
Bitácora digital de un par de estepicursores.
10/08/2023
Por Nereida Asuaje
Hay quienes piensa que el amor puede conducir a la muerte. Para mí, amor y muerte siempre fueron conceptos irreconciliables… hasta ahora. Llegue al Cantón Colta en compañía de Fabián, mi esposo. Hemos venido acá por dos cosas, conocer la primera iglesia que fundaron los colonos españoles y subir al Chimborazo, volcán por dónde Simón Bolívar, mi coterráneo, ingresó a estas tierras 288 años más tarde para liberarnos de su yugo.
Fabián es un hombre maravilloso. Podría decir tantas cosas de él que perdería el norte de esta historia. El caso es que éste es nuestro primer año de casados. Así que nos hemos propuesto descubrir juntos este país. Bueno, digo “descubrir” desde la otredad de mi condición de extranjera. En su caso esto es más un “redescubrir” porque hace algunos años produjo junto a su tío un programa de turismo para el canal 4 de la televisión abierta.
Entre la iglesia de la Balbanera y el imponente Chimborazo hay un istmo que acto seguido les relato. Por milagro de la semana mayor, llegamos a la parroquia de Sicalpa Viejo. Un poblado escondido a los pies del cerro Cushca. Allí, por boca de sus habitantes, nos enteramos de que en este lugar Sebastián Benalcázar y Diego de Almagro fundaron la primera ciudad a la que dieron el nombre de “San Pedro de Riobamba”.
Como siempre, los españoles anteponiendo sus santos para borrar la historia de nuestros pueblos originarios. Este valle ya había sido bautizado por el pueblo Puruhá como Liribamba que en su lengua se traduce como “llanura amplia”. Así que, movidos por la curiosidad y guiados por un letrero a orilla de la carretera que señalaba: Ruta de iglesias, llegamos a la Archibasílica de Nuestra Señora de las Nieves.
Con piedra tallada y bajo instrucciones de los españoles, en 1602 se comenzó a edificar este templo. Hoy por hoy se desconoce la extensión original, pero se presume que esta edificación tenía forma de cruz en cuyo centro reposaba el altar mayor. Nos cuentan también que estas tierras han estado sometidas a varios movimientos telúricos. En 1645 se destruye por primera vez gracias a el primer gran terremoto. Pasaron 98 años y por iniciativa del Dr. Vallejo sobre estas ruinas levantan una capilla. Nuevamente, en 1797 un terremoto sin precedente sacude el cerro Cushca. Deja tras de sí más de 12 mil muertos y sepulta, casi por completo, la capilla. Todo se vino abajo menos el Altar Mayor. Sin embargo, la devoción de los sicalpeños permaneció firme. Y la comunidad entera colaboró para, piedra sobre piedra, erigir un nuevo santuario.
Para sorpresa de todos, al iniciar con el levantamiento del templo descubrieron unas catacumbas que habían permanecido ocultas desde el primer gran terremoto. Arcilla, piedra, chacoto y sangre de llama se utilizaron para restaurarlas. Y aquí estamos. Ocho escalones nos condujeron a este recinto donde la sagrada muerte reposa. Al centro un carnero[1] donde iban a parar los restos físicos de los clérigos cada vez que se renovaban los cuerpos de los 32 nichos que estaban esculpidos en las piedras de este recinto. Actualmente sólo quedan 16 nichos y en ellos algunos huesos sueltos. Sí, sueltos pues para entonces se acostumbraba amortajar a los muertos así que apenas desciendes tus ojos se posan en lo que fue una tibia o, tal vez, un peroné.
[1] carnero2
Del lat. carnarium 'fosa'.
1. m. Lugar donde se echan los cadáveres.
Referencias
(S/f). Rae.es. Recuperado el 10 de agosto de 2023, de https://dle.rae.es/carnero