Nació en 1931 en Villanueva del Trabuco, en el cortijo de La Casilla de Vacas, desde donde se dirigió a Sevilla, con tres «perras gordas» en el bolsillo, en busca de formación plástica para lo que era su innata vocación: la pintura y la escultura. En la capital hispalense se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos mientras trabajaba como pintor de carteles de cine; con el premio extraordinario de dibujo en su mano se marchó a la ciudad condal para completar su formación e ingresó en la denominada, entonces, Escuela Superior de Bellas Artes de San Jorge, actualmente, Facultad de Bellas Artes, donde también destacó nuestro paisano, pues fue becado por la Diputación barcelonesa para continuar su formación en Roma, desde donde inició su carrera expositiva por toda España.