Autocontrol: capacidad de gestionar correctamente las conductas personales de modo que, al igual que ocurre con la autogestión emocional, sean constructivas para nosotros/as y todo nuestro entorno.
Empatía: capacidad de ponerse en el lugar de los demás.
Resolución de conflictos: habilidad para resolver positiva y de manera constructiva los conflictos que puedan surgir en las interacciones sociales.
Iniciativa: capacidad de proponer nuevos retos y proyectos.
Creatividad: factor fundamental para el crecimiento y desarrollo personal, social y comunitario.
Resolución de problemas: capacidad de buscar y encontrar soluciones positivas a los problemas que nos presenta la vida.
Toma de decisiones: habilidad para gestionar adecuadamente una situación problemática y adoptar finalmente una solución positiva.