Las raíces de la educación en línea en México se remontan a la década de 1970, cuando la educación a distancia comenzó a emerger como una alternativa a la educación presencial. Esta modalidad se caracterizaba por el uso de materiales impresos, radio y televisión como herramientas de enseñanza. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue una de las pioneras en este campo, ofreciendo cursos a distancia a través de su programa “Radio UNAM”.
Durante las décadas siguientes, la educación a distancia evolucionó con la llegada de internet en los 90, incorporando plataformas digitales iniciales y el Sistema Universidad Abierta (SUA) de la UNAM en 1972, que se expandió en 1995 con centros de alta tecnología para cursos remotos. En la década de 2010, el acceso a internet móvil impulsó los MOOC y programas híbridos en universidades públicas y privadas.
Aunque las clases en linea tuvieron un mayor reconocimiento y auge gracias a la pandemia de COVID-19 en 2020 que aceleró severamente esta evolución, obligando a un cierre total de escuelas presenciales y la transición masiva a plataformas como Zoom, Moodle y Google Classroom en todo México. La SEP implementó “Aprende en Casa”, un programa televisivo y digital que alcanzó a millones de estudiantes, aunque expuso brechas digitales en zonas rurales y urbanas marginadas.
Desde mi experiencia, comencé con mis primeras clases en línea cuando estaba en la secundaria debido a la pandemia y usábamos plataformas como Zoom y Classroom, aunque por un tiempo fueron algo tediosas de usar y se nos complicaba un poco.