Nacido en Ambato, Ecuador en 1832. De origen humilde, su padre lo abandonó antes de nacer, criado bajo la ternura maternal. Se acercó por primera vez a la política cuando atacó a Gabriel Garcia Moreno y a sus pensamientos. Fue admirador del francés Chateaubriand. Fue senador, gobernador y ministro del Tribunal de Cuentas. Firme defensor de la aristocracia criolla que reconocía, en la existencia de lo indígena, un camino para tomar conciencia "de su historicidad, su conflictivo ser y la crisis de su ideología". Murió en Ambato en 1894.
Afectos íntimos (1859)
Melodías indígenas (1858)
La virgen del sol (1861)
Himno Nacional del Ecuador (1865)
La iglesia católica, boceto de un poema (1874)
Mazorra (1875)
El héroe mártir, canto a la memoria de Gabriel García Moreno (1876)
Últimos momentos de Bolívar (1883)
Poesía devota (1895)
Antología ecuatoriana, cantares del pueblo ecuatoriano (1892)
Ojeada histórico crítica (1898)
Himno Nacional del Ecuador-Juan León Mera (1865)
CORO
Salve oh patria mil veces oh patria!
¡Gloria a ti! (2 veces)
Ya tu pecho, tu pecho rebosa,
gozo y paz ya tu pecho rebosa,
y tu frente, tu frente radiosa
más que el sol contemplamos lucir.
ESTROFAS
I
Indignados tus hijos del yugo
que te impuso la ibérica audacia,
de la injusta y horrenda desgracia
que pesaba fatal sobre ti,
santa voz a los cielos alzaron,
voz de noble y sin par juramento,
de vengarte del monstruo sangriento,
de romper ese yugo servil.
II
Los primeros los hijos del suelo
que, soberbio, el Pichincha decora,
te aclamaron por siempre señora,
y vertieron su sangre por ti.
Dios miró y aceptó el holocausto,
y esa sangre fue germen fecundo
de otros héroes que atónito el mundo
vio en tu torno a millares surgir.
III
De estos héroes al brazo del hierro
nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid.
Tras la lid, la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía
de impotencia y despecho rugir.
IV
Cedió al fin la fiereza española,
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
es la noble y magnífica herencia
que nos dio el heroísmo feliz.
De las manos paternas la hubimos,
nadie intente arrancárnosla ahora,
ni nuestra ira excitar vengadora
quiera, necio o audaz, contra sí.
V
Nadie, oh Patria, lo intente. Las sombras
de tus héroes gloriosos nos miran,
y el valor y el orgullo que inspiran
son augurios de triunfos por ti.
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
que a la idea de guerra y venganza
se despierta la heroica pujanza
que hizo al fiero español sucumbir.
VI
Y si nuevas cadenas prepara
la injusticia de bárbara suerte,
¡gran Pichincha! prevén tú la muerte
de la Patria y sus hijos al fin
Hunde al punto en tus hondas entrañas
cuanto existe en tu tierra, el tirano
huelle solo cenizas y en vano
busque rastro de ser junto a ti.
Se ve muy arraigada el amor a la patria en el primer verso de la canción, donde explícitamente expresa que siente algo muy profundo por su país. También muestra un orgullo por los héroes que volvieron triunfantes de las batallas de independencia, y aquí muestra que los que murieron en batalla son los que forjaron los cimientos de la victoria. Pero también da un mensaje de esperanza acerca de las próximas posibles peleas e injusticias, que el pueblo no se rendirá otra vez a ser sometido.