Ya desde pequeña, cuando recibí mi primera tablet a los 10 años, la película de mi vida empezó a rodar. Ese regalo fue el detonante de mi pasión por el cine y el mundo de la creación audiovisual. Las horas frente a la pantalla o detrás de una cámara nunca fueron solo un juego. En mi cabeza no paraban de surgir ideas, las cuales plasmaba en un guión para después grabarlo, con una preparación tan sorprendente para una niña de doce años que era como un sueño. Desde pequeña siempre tuve claro que quería que mi trabajo del día de mañana fuese como un juego. La tablet se convirtió en mi primer estudio de producción y esas primeras historias, aunque rudimentarias, marcaron el inicio de mi exploración en el mundo audiovisual. Durante mi etapa estudiando en la secundaria empecé a tener claro hacia dónde quería encaminar mi futuro. Las clases que estudiaba en el instituto empezaron a pasar a segundo plano, me esforzaba lo justo y necesario para poder dedicar la mayor parte del tiempo a la creación de videos, cortos, historias… La confirmación de que estaba en el camino correcto llegó en 2020 con mi ópera prima, un cortometraje de 30 minutos que significó un verdadero reto, tanto técnico como personal. El crear, con 16 años recién cumplidos, una producción de media hora, justo acabando de salir de la cuarentena, sin un solo euro en la cartera, y consiguiendo presentarlo ante 400 personas fue una locura. Este proyecto no solo me permitió volcar todo lo que había aprendido hasta el momento, sino que también fue una carta de presentación en el ámbito profesional. El cortometraje llegó a muchas revistas e incluso nos hicieron un apartado en las noticias de Canal Sur. La repercusión que tuvo fue mayor de lo que jamás hubiera imaginado. Las críticas positivas y el reconocimiento me dieron el impulso necesario para seguir adelante con más fuerza y determinación. Hoy en día me encuentro estudiando en la escuela de arte TAI, cursando el tercer curso de la carrera de cine. Decidí especializarme en sonido. He de reconocer que era una rama que ignoraba antes de entrar en la carrera, pero estos dos primeros años me ha enamorado hasta tal punto que he decidido que quiero dedicarme a ello el resto de mi vida. A la par, soy la encargada de un escape room, lo que me ha permitido desarrollar habilidades de organización, trabajo en equipo y manejo de problemas en momentos de tensión. Además, en mi tiempo libre, trabajo como prensa y creadora de contenido audiovisual para diversas cuentas enfocadas en el mundo del cine, lo que me ha dado la oportunidad de conectar con otros creadores y profesionales, y seguir aprendiendo y nutriéndome de nuevos conocimientos. En mi vocabulario no existe el no por respuesta para aceptar trabajos audiovisuales que me motiven y me hagan sentir, como bien soñé desde pequeña, a sentir que el trabajo es un juego. Mi carrera apenas comienza, pero cada día reafirmo mi compromiso y amor por este camino lleno de retos y oportunidades.