Casi es fin de año y para Preludio la jornada no acaba sino por empezar. No sin antes declararse en plena y total victoria. Aquí en Preludio hemos supera-do al Quijote (exclusivamente en este apartado), a los locos del manicomio, a los locos de la calle, a los lo-cos de la casa, a los raperos, a los ideólogos y a los políticos (exceptuando a los venezolanos); porque en Preludio logramos la imposible y ardua tarea de derrotar a nuestros enemigos imaginarios. ¡Ah!, tan imbatibles que se presentan y aquí se guillotinan con facilidad y no vuelven a tener vida nunca, ¡la raza de los poetosos ha sido exterminada! Aniquilada por completo. Tan vil raza debía de quedar como objeto de estudio por sus increíbles incapacidades
μῆνιν ἄειδε θεὰ Πηληϊάδεω Ἀχιλῆος.