El día 18 de febrero del presente año, la comunidad educativa de El Ensueño vivió una jornada de profundo recogimiento y espiritualidad con la celebración del Miércoles de Ceniza, marcando así el inicio solemne de la Cuaresma. La jornada dio inicio con una Eucaristía que congregó en un mismo espacio a docentes, directivos y estudiantes de todos los niveles. El ambiente era de respeto y solemnidad, pero también de alegría por compartir, una vez más, un momento que fortalece los lazos de nuestra gran familia institucional. Las lecturas y cantos resonaron en el recinto, invitando a todos los presentes a hacer una pausa en la rutina escolar para mirar hacia adentro y reflexionar sobre el verdadero sentido de este tiempo litúrgico: la conversión del corazón, la reconciliación y la preparación para la Pascua. Nuestros estudiantes participaron con atención y devoción, demostrando que la formación en El Ensueño no solo se enfoca en el saber académico, sino también en los valores espirituales y humanos que nos ayudan a crecer como personas íntegras. Ver a directivos y docentes compartir este espacio junto a los alumnos fue un hermoso testimonio de unidad y fe compartida. Tras la celebración de la misa, llegó el momento central de la ceremonia: la imposición de la ceniza. Uno a uno, estudiantes, profesores y personal administrativo se acercaron para recibir la cruz de ceniza en la frente, En El Ensueño, vivimos este Miércoles de Ceniza no como un simple ritual, sino como un verdadero punto de partida. Un momento para agradecer por todo lo vivido y para trazar, con fe y compromiso, el camino que nos llevará a vivir la Semana Santa con el corazón renovado.