RETO
CERO
RETO
CERO
1º CURSOS DE CICLOS FORMATIVOS 2024-2025
JUSTIFICACIÓN
Establece la Ley Orgánica de Formación Profesional como principios generales del sistema de formación profesional, el desarrollo personal y profesional de la persona y mejora continua de su cualificación profesional a lo largo de la vida, la centralidad de la persona, potenciando el máximo desarrollo de sus capacidades, promoviendo su participación activa, el desarrollo de sus habilidades interpersonales, siendo estas últimas -además- un contenido esencial de todos los currículums de formación profesional (art.13.1), constituyendo el desarrollo de habilidades sociales y emocionales y el trabajo en equipo criterios pedagógicos, en especial, en los ciclos formativos de grado básico (arts. 44, 45).
Estas habilidades, aptitudes, que transitan entre el conocimiento y las habilidades esenciales, y que, a menudo, no se relacionan con las competencias cognitivas tradicionales de los escolares son las denominadas habilidades blandas o ‘soft skills’: fuertemente vinculadas al ámbito social y emocional, que tienen que ver más con la forma de ser y de actuar de la persona. Es decir: son aquellas habilidades que tienen que ver con la manera en que nos relacionamos o interactuamos con los demás.
Pero, ¿cuáles son concretamente esas habilidades blandas tan útiles para la vida como para el futuro profesional de nuestros alumnos e hijos? Sin ánimo de exhaustividad pueden citarse: la capacidad para resolver problemas, el pensamiento crítico –analizar, entender, evaluar–, saber gestionar equipos y tomar decisiones, ser creativos e innovadores, la capacidad de coordinación, una comunicación eficaz, flexibilidad cognitiva –saber adaptarse a situaciones cambiantes–, inteligencia emocional, una elevada capacidad de negociación... A diferencia de las habilidades técnicas –‘duras’–, las ‘soft skills’ son difícilmente medibles, complejas de adquirir y necesitan de un entrenamiento a lo largo de la vida. Y son tan poderosas que ya las denominan ‘power skills’, porque son las que empoderarán a las personas, indistintamente del ámbito profesional al que se dediquen.
En este nuevo mundo donde la Inteligencia Artificial pone en riesgo los recursos humanos, no es difícil afirmar que puedan valorarse en un futuro aquéllas que la inteligencia artificial no podrá replicar. En este sentido, una de las principales razones por las que las soft skills están tan de moda es porque diferencian a los empleados de las máquinas y, además:
Ayudan a identificar a los empleados que no solo harán bien su trabajo, sino que también harán un esfuerzo adicional y tendrán una influencia positiva en el entorno laboral.
La organización puede evaluar si el candidato encajará bien con la filosofía y la cultura de la empresa.
Permiten que las empresas contraten a un candidato en función de su potencial, no sólo de sus habilidades.
Para un puesto junior, por ejemplo, tiene sentido buscar candidatos con «voluntad de aprender» y una «personalidad adaptativa», en lugar de contratar a un experto.
Tener en cuenta las habilidades sociales en el proceso de contratación le da al equipo de Recursos Humanos una imagen completa del candidato al tomar decisiones de contratación.
Cuando dos candidatos tienen antecedentes académicos y profesionales similares, es más probable que contrate al que sea más colaborativo y flexible.
Es por lo que creemos la oportunidad y necesidad de afrontar el presente reto.