Influenciado por su maestro Walter Pater y fuertemente inspirado por el pintor Whistler, Oscar Wilde publicó una serie de ensayos titulada "Intenciones" en 1891. Estos escritos lo catapultaron a ser reconocido como uno de los más destacados exponentes del esteticismo, un movimiento que destacaba lo más deslumbrante y exquisito en tanto en sus obras como en su propia vida.
La personalidad de Wilde siempre se distinguió por su carácter excéntrico; llevaba el cabello largo y prefería vestir con pantalones de terciopelo. Su residencia era un verdadero santuario lleno de objetos artísticos y decorativos, incluyendo girasoles, plumas de pavo real y porcelana china. Sus actitudes y modales peculiares no pasaron desapercibidos y, de hecho, fueron objeto de burla tanto en la famosa publicación satírica Punch como en la ópera cómica "Patience" de Gilbert y Sullivan.