Terry siempre tuvo una mentalidad práctica. En el Refugio 79, trabajaba como técnico de almacenaje de energía en el nivel 3, donde el orden y la obediencia no eran opciones. Sin embargo, cuando la fuga empezó, no dudó en tomar un arma y luchar por su libertad. Durante la huida, protegió a sus compañeros contra los guardias del refugio, recibiendo una herida grave que casi le cuesta la vida. Una vez recuperado, en el asentamiento, alternó las labores de exploración y las de seguridad, pero cuando las primeras rutas comerciales comenzaron a establecerse, encontró su sitio protegiendo las caravanas. Reunió a un equipo de hombres y mujeres dispuestos a enfrentarse los peligros del Yermo, asegurándose que los comerciantes llegaran a su destino con vida y con sus mercancías intactas. Ahora, Terry es una figura clave en la red comercial de Nueva Tennessee, un escolta curtido cuya reputación se extiende más allá del asentamiento.