Sally Montana era encargada de los almacenes en el nivel 2 del Refugio 79. Su trabajo era asegurarse de los recursos excedentes estuvieran bien conservados. Cuando descubrió que los líderes del refugio manipulaban a los moradores, se unió a la fuga sin dudarlo, convencida de que fuera encontraría algo mejor. En Nueva Tennessee, organizó los huertos interiores, estableciendo un sistema de cultivos que garantizara un suministro regular de alimentos frescos. Su dedicación no pasó desapercibida y fue votada como una de los tres consejeros. Ahora, como responsable del abastecimiento y mantenimiento de Nueva Tennessee, su carga es mayor que nunca. Se ha convertido en el pilar que sostiene la estabilidad del asentamiento, pero el peso de la responsabilidad no es fácil de llevar. Se la ve a menudo estresada, corriendo de un problema a otro, tratando de que todo funcione.