Helen Kaplan siempre fue una superviviente. En el Refugio 79, trabajaba como técnica de los generadores de fusión en el nivel 3, un entorno donde la obediencia era ley y la eficiencia lo era todo. Cuando llegó el momento de huir, dejó de lado las herramientas para empuñar un arma. Durante la fuga, fue una de las que protegió al grupo, cubriendo la retirada y enfrentándose a los guardias sin dudarlo. Una vez en Nueva Tennessee, fue de las primeras en aventurarse en el Yermo, explorando sus peligros y desentrañando sus secretos. Pronto se convirtió en una de las mejores exploradoras del asentamiento, conociendo rutas seguras, evitando amenazas y encontrando recursos valiosos. Sin embargo, poco a poco, comenzó a distanciarse de Nueva Tennessee, pasando más tiempo fuera que dentro. Últimamente, se la ha visto en compañía de mercenarios, vendiendo sus habilidades como exploradora.