Alan Ashley siempre fue un hombre práctico, de pocas palabras y manos hábiles. Trabajaba como técnico de reparaciones en el nivel 2 del Refugio 79, manteniendo en funcionamiento desde sistemas de riego hasta cerraduras electrónicas. No era alguien que buscara protagonismo, pero cuando asistió a la primera reunión entre los niveles y descubrió la verdad oculta tras años de manipulación, no dudó en actuar. Junto a Zack Marlow, informó a la Presidenta y al consejo, buscando un cambio… pero en lugar de ser escuchado, fue arrestado y encerrado, silenciado por un sistema que no toleraba disidencias. Durante la fuga, fue liberado por Ken Flores, quien se sacrificó para darles una oportunidad de escapar. En Nueva Tennessee, se dedica a lo que mejor sabe hacer: reparar lo que se rompe. Aunque rara vez habla del pasado, todos saben que bajo su apariencia sencilla, hay alguien que no olvida lo que sucedió en el Refugio.