Después de la Gran Guerra de 2077, el colapso de las infraestructuras y la falta de un gobierno central hicieron que la economía global desapareciera. En su lugar, los supervivientes crearon un sistema basado en el trueque y en bienes de valor tangible. Con el tiempo, algunas formas de moneda emergieron, pero en un mundo donde la ley del más fuerte predomina, el comercio puede ser tan peligroso como necesario.
Las chapas de Nuka-Cola se convirtieron en la moneda más extendida en el Yermo.
En algunos territorios también se usa munición como método de pago. Las balas son valiosas, tanto como defensa como moneda de cambio.
En otras regiones, el trueque sigue siendo la base del comercio. En un mundo donde la comida, el agua y las medicinas valen más que el dinero, el valor de cada bien depende de la situación y del hambre del comprador. El problema del trueque es que no todos los bienes tienen el mismo valor en cada lugar, y los comerciantes suelen aprovecharse de la necesidad de los viajeros.
Alimentos enlatados, carne de animales mutantes y cultivos de asentamientos son muy valorados. El agua purificada es escasa y cara. Munición y armas se pueden intercambiar fácilmente y son la mejor forma de autodefensa. Drogas y estimulantes como el Jet, Psycho y Mentats tienen alta demanda, especialmente entre saqueadores y soldados.
No solo los objetos tienen valor en el Yermo. El trabajo y los servicios son una parte crucial de la economía:
Mercenarios y escoltas protegen caravanas y comerciantes de los peligros del camino. Médicos y cirujanos pueden curar heridas, rebajar los niveles de radiación o incluso eliminar adicciones. Cazadores de recompensas eliminan amenazas por un precio. La prostitución y el ajuste de cuentas también esta presente en muchos asentamientos. Algunos servicios se pagan en chapas, pero en muchos casos se negocian favores o bienes.
El tráfico de drogas y estimulantes es un negocio muy lucrativo en el Yermo. Drogas prebélicas como los Mentats siguen en circulación, pero se han desarrollado nuevas sustancias más adictivas, como el Jet, La droga más popular, el Psycho, que incrementa la agresividad en combate o la Musculeína, que aumenta la resistencia física y es popular entre los mercenarios.
Los grandes asentamientos sobreviven gracias a las caravanas, que transportan bienes entre regiones. Estos grupos de comerciantes son esenciales para mantener el flujo de recursos. Las caravanas deben pagar protección a mercenarios o asentamientos locales, o arriesgarse a ser atacadas por saqueadores, supermutantes o criaturas del Yermo.
En un mundo donde la supervivencia depende de los recursos, quien controla la economía controla el destino del Yermo. Este es un lugar de oportunidades y riesgos. Todo tiene un precio, y nada es gratis en este mundo: sobrevive y sácale provecho al Yermo antes de que te saque provecho a ti.