Partidos locales en México: ¿anomalías que se pliegan al oficialismo?
Por: Javier Rosiles Salas (Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo, México)
Partidos locales en México: ¿anomalías que se pliegan al oficialismo?
Por: Javier Rosiles Salas (Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo, México)
Históricamente en México, los partidos políticos locales están destinados a la fugacidad, al debut y despedida electoral. Sin embargo, la irrupción de Morena, que se hizo de la Presidencia de la República en 2018, ha traído consigo un fenómeno interesante: la multiplicación de estas organizaciones y la supervivencia de algunas de ellas a partir de integrar coaliciones con el oficialismo. El argumento central de esta entrada es que es difícil que los partidos políticos locales [1] puedan consolidarse en México, salvo contadas excepciones, y que algunos de ellos están encontrando en Morena al aliado que finalmente les permita lograrlo.
En las elecciones federales de 2024, el partido fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador se convirtió en el principal generador de mega-coaliciones electorales en el país. Los casos más notorios sucedieron en los estados de Chiapas y Morelos. En el primero, Morena se alió en busca de la gubernatura con los partidos nacionales Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde (PV), así como con cuatro locales: Chiapas Unido, Podemos Mover a Chiapas, Encuentro Solidario y Redes Sociales Progresistas. En el caso de Morelos, el partido guinda (Morena) a fue en coalición con el PT y el PV, así como con los locales Nueva Alianza, Encuentro Solidario y Movimiento Alternativa Social.
En el estado de Jalisco, Morena sumó a los partidos locales Hagamos y Futuro, en Veracruz a Fuerza por México y en Puebla a Nueva Alianza y Fuerza por México. No hay ningún error en lo anterior, hay nombres de partidos locales que se repiten. Esto se debe a un premio de consolación que reciben los proyectos partidarios con aspiraciones nacionales que resultan fallidos, esto es, que son incapaces de mantener su registro al no alcanzar el umbral del 3% exigido por la ley electoral. Si estos partidos fracasan en lograr el registro nacional, pueden quedar diseminados en tantas entidades federativas en las que puedan alcanzar, ahí sí, el 3% o más de los sufragios válidos.
El caso más reciente para ejemplificar lo anterior es el del Partido de la Revolución Democrática (PRD), una organización clave en el largo y gradual proceso de democratización mexicano. Un partido que se construyó sobre todo a partir de una fractura del otrora partido hegemónico, el histórico Partido Revolucionario Institucional (PRI). La elección de 2024, sin embargo, marcó su desaparición a nivel nacional y significó su diseminación, en fragmentos, en 13 partidos locales en igual número de entidades [2].
El estudio de los partidos locales puede resultar muy atractivo por tres razones: son organizaciones que pueden aportar los votos necesarios para ganar en elecciones reñidas, constituyen vehículos políticos alternativos para grupos políticos subnacionales y contribuyen a una imagen de fuerza y respaldo a coaliciones impulsadas por partidos nacionales. Sin embargo, por lo menos para el caso mexicano, existe un notorio descuido en la literatura académica en lo que respecta a este tipo de organizaciones. Se estudian con detalle y profundidad las organizaciones políticas nacionales, pero su desarrollo en el nivel subnacional, especialmente de manera comparada, sigue siendo una incógnita. De ahí que sea pertinente plantearse la pregunta ¿qué tan importantes son los partidos políticos locales en México?
Recientemente se publicó el libro Los nuevos partidos: ¿actores o comparsas?, coordinado por Víctor Alarcón Olguín, Rigoberto Ramírez López, Marco Antonio Cortés Guardado, Rosa María Mirón Lince y Andrea Bussoletti. En mi capítulo en ese libro reviso con detalle lo que ocurrió en las elecciones intermedias de 2021 respecto de la presencia de los partidos políticos locales. Se pueden derivar tres conclusiones: 1) existen variaciones entre las 32 entidades federativas que conforman la República Mexicana: en algunos estados los partidos locales proliferaron, mientras que en otros las condiciones fueron bastante adversas a su presencia; 2) exhiben un bajo peso político-electoral, y 3) los partidos locales que han podido sobrevivir son, sobre todo, aquellos que tienen como origen proyectos políticos fallidos a nivel nacional. Sin embargo, se insiste en esfuerzos por crearlos sobre todo porque, de ser exitosos, constituyen una opción de influencia política de grupos subnacionales desplazados, ya sea obteniendo cargos de elección directamente o negociando con partidos o grupos mejor posicionados.
En las elecciones mexicanas de 2021 estuvieron en disputa los 500 asientos de la Cámara de Diputados, pero especialmente, para el interés de esta investigación, 15 gubernaturas, así como los congresos locales y ayuntamientos de 30 entidades federativas. Participaron entonces en la liza electoral un total de 69 partidos políticos locales, una cifra elevada en comparación con los 12 que se reportan entre 1977 y 2000 y los 21 entre 2000 y 2012, en el periodo posterior a la primera alternancia en la Presidencia de la República. Las variaciones entre un estado y otro fluctúan entre Morelos con 13 partidos locales y Tlaxcala y Zacatecas con cinco, mientras que en cinco entidades ningún partido local fue opción para los electores (Campeche, Guerrero, Michoacán, Tabasco y Tamaulipas) (Tabla 1).
Tabla 1. Partidos políticos locales por entidad federativa en 2021
Fuente: Elaboración propia con base en información de las autoridades electorales locales de cada entidad.
Algunos de los hallazgos que se obtuvieron de la investigación son que de 1,855 municipios revisados solamente en 109 casos los partidos locales ganaron la presidencia municipal y en 169 más también lo hicieron, aunque acompañados de algún partido nacional. Por tanto, en la gran mayoría de las elecciones locales, 1,078 casos, los triunfadores fueron los partidos nacionales. De lo anterior resulta que el peso de los partidos locales en los gobiernos municipales es de apenas 5.88% participando en solitario y de 9.11% compitiendo en alianza con uno o más partidos con registro nacional. Por su parte, los partidos nacionales, ya sea compitiendo de manera individual (58.11%) o en alianza entre ellos (25.61%), fueron los más votados en el 83.72% de los municipios en los que se llevaron a cabo elecciones en 2021.
Es oportuno hacer una distinción entre aquellos partidos locales que constituyen reminiscencias de partidos nacionales y aquellos proyectos que surgen propiamente del ámbito local. Aquí es importante señalar que de los 69 partidos locales, 18 corresponden realmente a Nueva Alianza, organización política que tras perder el registro nacional en 2018 compitió como local en 18 entidades federativas. En ese marco es interesante señalar que los partidos locales con el mayor volumen de sufragios en 2021 fueron genuinamente locales: dos de ellos en Jalisco, Hagamos y Futuro, así como Chiapas Unido, los cuales superaron los 100 mil votos. En contraste, Confianza por Quintana Roo y Movimiento Auténtico Social, también de ese estado, obtuvieron apenas 36 y 190 votos, respectivamente; Nueva Alianza Nayarit, por cierto, tuvo sólo 112 sufragios.
Hasta el momento en que se desarrolló la investigación, de los 69 partidos que compitieron en 2021 tan sólo 25 (36%) habrían mantenido el registro: partidos con presencia en 14 entidades, menos de la mitad de las que integran el país. Las organizaciones con el mejor rendimiento electoral medido como porcentaje de votos en sus entidades, alcanzado en la elección por las gubernaturas, fueron Nueva Alianza Tlaxcala (9.72%), Partido Encuentro Social de Tlaxcala (9.72%) y el Partido Sinaloense (8.35%). Un dato que cabe destacar es que de los entonces 25 partidos locales exitosos, 13 corresponden a reminiscencias de proyectos nacionales y en 11 casos se trata de Nueva Alianza.
A manera de cierre cabe aseverar que los partidos locales en México tienen serias dificultades para sobrevivir, tan es así que hoy día pueden considerarse más bien como una anomalía en el sistema de partidos. No existe una tradición de presencia de estas organizaciones en la mayoría de los territorios subnacionales mexicanos. Siguiendo el título del capítulo que da origen a este post, que la fugacidad es su destino salvo en casos hasta ahora excepcionales.
[1] Los partidos locales o estaduales son organizaciones ciudadanas que se encuentran registradas ante las autoridades electorales de cada una de las entidades federativas en las que se divide el país para competir en las elecciones en ese ámbito territorial. De esta manera, pueden postular candidaturas para las gubernaturas, diputaciones locales y ayuntamientos. Entre las dificultades para formar estos partidos se encuentra el contar con militantes en cuando menos dos terceras partes de los municipios o distritos de la entidad, que el número de éstos no sea inferior al 0.26% del padrón electoral y superar un umbral de 3% en sus primeros y subsecuentes comicios.
[2] Cabe señalar que mantienen la misma denominación de la organización nacional, con el añadido del nombre de la entidad federativa de que se trate.
Javier Rosiles Salas es Profesor e investigador a tiempo completo en la Universidad de la Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo (UCEMICH).