La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) nació en 1946 y cada año otorga el premio Ariel como un homenaje a la unidad e inmensidad cultural de México y de América Latina, reflejada en la nominación y el reconocimiento a películas en diversas categorías como producción, dirección, guión, actuación, coactuación, vestuario, fotografía, edición, sonido y música. La premiación no solo se restringe a los largometrajes, sino que AMACC también la reconoce y valora el talento autoral y la calidad técnica y artística en el cortometraje. Por ello, desde 1972 otorga el Premio Ariel al corto documental, desde 1977 a los cortos de ficción y desde 1999 a las animaciones. Ello ha abierto las puertas a noveles realizadores y les ha dado un lugar y un peso en la industria y la escena cinematográfica nacional, por lo que en los últimos 20 años, se han multiplicado realizaciones, pantallas y autores abocados a este formato. Como fruto de talleres, incentivos, concursos, muestras, cursos y festivales, en los cortos se ha mantenido un pulso lleno de creatividad, que ha plasmado ante la audiencia innumerables temáticas. Las escuelas lo han acogido siempre como un dispositivo ideal para realizar ejercicios y los realizadores, lo han mantenido entre las alternativas para contar historias. En los formatos cortos caben mundos con diversas técnicas, y cada proyecto involucra ingredientes y procesos propios para lograr sus imágenes. El documental ha perseguido figuras y acontecimientos relevantes, movimientos y problemáticas, captando el dinamismo y vigor de luchas sociales. A su vez, la animación ha buscado permanentemente expandir los terrenos de la imaginación con las artes gráficas y con técnicas de dibujo, collage, títeres, modelado en 3D, dibujos animados y el volumen animado (stop motion). A través del realismo, el naturalismo y el absurdo, los géneros de la ficción han explorado el amor y los laberintos de las multitudes solitarias con ídolos frágiles, dejándose ir en los espacios exteriores y adentrándose también en la intimidad de los interiores cotidianos. Los cortometrajes nominados han servido como plataformas de lanzamiento de muchos de estos trabajos, cuyos autores forman parte de nuevas generaciones de egresados de escuelas de cine como el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), entre otros. La exhibición de estos trabajos ante las comunidades de varios planteles del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (IEMS), a través de la coordinación de la Red de Cineclubes del IEMS, permitirá el encuentro con nuevos públicos ávidos de conocer y profundizar en los territorios del cine mexicano actual. Agradecemos las facilidades otorgadas por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas en la gestión de los permisos para la proyección de estos cortometrajes. Prof. Gabriel Rodríguez, Taller Cine en el aula y formación de públicos/ Filmoteca UNAM-IEMS