Karne Garibaldi es más que una comida; es una experiencia cultural tapatía. Es el lugar ideal para entender por qué los jaliscienses aman tanto sus tradiciones culinarias. Eso sí, hay que llegar con paciencia, porque aunque el servicio es rapidísimo, la fila para entrar suele ser larga, especialmente en horas de comida (de 1:00 a 4:00 pm). Es un testimonio de su popularidad.
En resumen, Karne Garibaldi es sinónimo de las carnes en su jugo. Es sabor, tradición, velocidad y un pedazo de la historia gastronómica de Guadalajara servido en un plato.