Es una técnica de masaje, relajante o terapeútica, que se realiza de manera totalmente manual, sin aparatos, con el objetivo de aliviar molestias musculares y mejorar el bienestar físico y mental.
No, no tiene que doler. Se puede sentir "dolor agradable" o presión intensa para aliviar el músculo.
Alivio de tensiones musculares, reducción de estrés y ansiedad, mejora de la circulación sanguínea, mejora la movilidad articular, alivia la retención de líquidos, eliminación de toxinas...
En casos de fiebre, infecciones, trombosis, afecciones cardiovasculares graves, heridas abiertas, quemaduras, en los tres primeros meses de embarazo... Y en caso de duda, preguntar a tu médico.
Sentirás relajación, ligereza y reducción del dolor. Puedes sentir una ligera molestia, en ocasiones, en las zonas trabajadas, que desaparece en 24 horas, habitualmente.
Beber agua para eliminar toxinas y evitar ejercicio físico intenso.