Tuvo origen por iniciativa de la Comunidad Padres Somascos el 22 de abril de 1987, bajo la responsabilidad de los padres Luigi Mariani, Carlos Niero y Artemio Viale, en el corregimiento EL Tablazo del municipio de Rio Negro (Antioquia) con destinación a una obra social. Medellín, “ciudad de la eterna primavera”, es aquí donde el 8 de agosto de 1983 arriban los padres Somascos, Luigi Mariani y Carlos Augusto Niero; a quienes Monseñor Augusto Uribe Jaramillo, invita a vivir en su diócesis de Sonsón-Rionegro, al oriente del departamento, a una hora de Medellín, como animadores de la “Fundación Jesús Infante” obra de la diócesis, abierta para acoger a niños en vulnerabilidad social y al mismo tiempo para animar la capilla del Tablazo. A finales de 1986, la comunidad Somasca entrega la institución Jesús Infante, estableciéndose definitivamente en la capilla de Nuestra Señora de Chiquinquirá, en la vereda el Tablazo.
El día 27 de Septiembre de 1986 en la celebración de la fiesta de María Madre de los Huérfanos, llegan a la capilla de Nuestra Señora de Chiquinquirá, la Familia Toro (Don Mario, Doña Margarita, Don Jaime y Doña Marianita), quienes se convertirán en la familia benefactora hasta el día de hoy. En 1987 se comienza a habitar la pequeña y antigua casona "Villa Sol" ubicada en la vereda del Tablazo; donde se construye la institución de Villa San Jerónimo, lugar donado por la Familia benefactora (familia Toro).
El 14 de Octubre de 1989 se inaugura la obra con la presencia de personajes de la Congregación: P. Pierino Moreno, prepósito general; P. Gabriele Scotti, prepósito provincial Lombardo Véneto; P. Esteban Gorlini, comisario en Colombia y el P. Césare Atalmi (quien vino para la ocasión desde Italia) y los miembros de la comunidad local, benefactores donantes y amigos.