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Según la historia de los pueblos aborígenes de esta ciudad, el cerro era considerado como una divinidad, respetado y venerado por su ubicación y forma. Relatan los habitantes de Cariamanga, los ancestros utilizaron al Ahuaca para enterrar a los caciques de tribus nativas de hace siglos, a partir de esto nacen un sin número de historias referentes al monumental obelisco.
El Cerro Ahuaca, el eterno guardián que en sus pies esta la ciudad de Cariamanga declarada hoy en día pueblo mágico.
Cuenta la leyenda que al pie del cerro Ahuaca había una ciudad con grandes riquezas en oro, templos, tesoros y otros objetos elaborados por la tribu de los Calvas. Un cierto día, cuando se acercaba la invasión de los incas, el jefe de la tribu ordenó a su hechicero que convirtiera a la ciudad en piedras, para evitar que el enemigo del sur se llevara las propiedades de los dioses.
La época que la tribu de los Calvas vivía en lo que hoy es el barrio Trigopamba, buscaban los más bellos lugares para realizar sus rituales y sacrificios. Cerca se encontraba el majestuoso Ahuaca, su altitud reflejaba una imponente fortaleza natural que crecía cada día en dirección al cielo y que los jefes de la tribu querían conquistarlo.
En el cerro Ahuaca se decía que hace años atrás había una puerta en la que dentro se decía que había un paraíso lleno de luminosidad y de animales extraños y que algunos decían que habían visto, pero este descubrimiento es desconocido.
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COMENTARIO DEL PODCAST:
En este año fue una experiencia muy hermosa ya que nos pudimos expresar de una manera creativa nuestros sentimientos, habilidades y destrezas de cada uno. El Cuaderno en el Museo nos dio una alegría y no solo fortaleció nuestro conocimiento, sino que también avivó nuestra curiosidad y aprecio por nuestra creatividad. Lauro el Guerrero que cautivó nuestra imaginación y fomentó un amor por la lectura entre los jóvenes.
A través de las aventuras de Lauro, aprendimos sobre valores como la valentía y la amistad, sumergiéndonos en un mundo lleno de emoción y fantasía. El No Erudito: Este proyecto fue un viaje de autodescubrimiento y crecimiento, enseñándonos la importancia de la constancia y la paciencia en el proceso de aprendizaje. Valoramos la experiencia misma de aprender, reconociendo que el camino hacia la maestría está lleno de desafíos y crecimiento personal. Por último, el Proyecto del Mural: Desarrollamos un mural colectivo que fue una manifestación poderosa de nuestra creatividad y diversidad. A través de este proceso, aprendimos sobre la colaboración y la importancia de cada voz en una obra conjunta, expresando nuestras emociones y pensamientos de manera significativa.