Sólo se atiende con previa cita.
Niñ@s más Felices
Con relativa frecuencia los padres se sienten preocupados por la conducta de sus hijos en diferentes etapas de sus vidas. La mayoría de las veces se trata de comportamientos normales para la edad pudiendo ser fácilmente reorientados con la atención pertinente, por lo tanto, disponer de información adecuada y oportuna permite a los padres participar activamente en el desarrollo normal del niñ@ y detectar a tiempo cualquier alteración e intervenir.
Ser Jóvenes Hoy
Adulto Jóven
Es la etapa de tomar otro tipo de responsabilidades, formar pareja, proyectar una familia, realizarse profesionalmente. Esto lleva a auto-evaluarce, hombres y mujeres revisan sus logros, aciertos y desaciertos. Es frecuente preguntarse ¿qué tan bien lo estoy haciendo?, ¿estoy donde pienso que debería estar?. El resultado de este cuestionamiento redundará en un sentimiento de satisfacción o desaliento según sean las respuestas que se encuentren.
Caminando juntos por la vida
El matrimonio/pareja es un proceso que experimenta una serie de crisis normales y la lucha para superarlos mantiene viva la relación. Hay etapas en la que existe mayor tendencia a que surja una crisis, entre ellas: el noviazgo o formación de la pareja, los primeros años de convivencia con o sin hijos, pareja en la mitad de la vida y la pareja anciana. Estas etapas están llenas de sueños, esperanzas y proyectos. Cada fase crea nuevas condiciones interiores y exteriores a las que habitualmente cada uno de sus miembros se va adaptando, siendo sentido como enriquecimiento y fortalecimiento del vínculo o un agotamiento generador de tensiones que desgasta la relación.
Los años dorados
Tercera edad, momentos de "sacar cuentas”, de evaluar los logros tanto materiales como afectivos, en ello incide mucho la relación con los hijos adultos, familia extensa y las amistades que los han acompañado durante su vida, la presencia o ausencia de los nietos. Afrontar la jubilación y los sentimientos de: ya no sirvo para nada, la muerte de seres queridos, la pérdida de la pareja, deterioro y preocupación por su salud y los gastos que ello implica, los sueños no realizados y la frustración que ello implica. Asumir las nuevas limitaciones y aceptar el depender de otros, así como la cercanía de la propia muerte.