Trabajamos en distintos barrios vulnerables, nos enfocamos en personas con necesidades urgentes, preparamos viandas de comida, llevamos ropa, zapatillas, productos de limpieza e higiene, entre tantas otras cosas, fundamentalmente nos relacionamos con las personas, oramos, enseñamos, creemos firmemente que las pequeñas acciones de amor son las que hacen grandes cambios. La marginalidad no es solo material, sino también de afecto, espiritual, llevando a las personas a la desesperanza, nosotros accionamos y proponemos un PROYECTO DE VIDA.