La conservación de la agrobiodiversidad en El Triunfo no es un esfuerzo individual, sino una práctica colectiva profundamente arraigada en la organización social de la zona. Los ejidos y las comunidades agrarias son la columna vertebral de este sistema de resiliencia.
Los núcleos agrarios dentro y en las zonas de amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera El Triunfo desempeñan un papel irreemplazable:
Custodios de la Semilla: El sistema tradicional de cada familia de agricultores dentro del ejido implica guardar y seleccionar las mejores semillas de cada cosecha (el ciclo conocido como "sembrar, cosechar y guardar"). Este intercambio y preservación local evita la dependencia de insumos externos y mantiene la pureza de las variedades criollas.
Organización Colectiva: Los ejidos funcionan como espacios de toma de decisiones colectiva. Esto facilita la implementación de prácticas de agricultura sustentable a gran escala y la exclusión de variedades genéticamente modificadas o dañinas que puedan contaminar los valiosos acervos genéticos locales.
Transmisión de Conocimiento: Las asambleas y la vida comunitaria son el medio por el cual el conocimiento ancestral sobre el manejo de la milpa, la selección de semillas y las técnicas de conservación se transmiten de las generaciones mayores a las más jóvenes. Este conocimiento es, en sí mismo, un recurso invaluable.
Territorio y Manejo Integral: La tenencia colectiva de la tierra (propia del ejido) permite a las comunidades manejar grandes extensiones de territorio bajo criterios de conservación que integran el bosque, el agua y las parcelas agrícolas, reconociendo que la salud de la milpa está intrínsecamente ligada a la salud del ecosistema circundante.
En resumen: Los núcleos agrarios de El Triunfo no son solo productores; son verdaderos bancos de semillas in situ (en el lugar), donde la semilla se mantiene viva y evolucionando en el campo, asegurando su continua adaptación y disponibilidad para el futuro.