11-15 años
En 2018, ya en 5to primaria, el colegio volvió a participar en la competencia y esta vez sí logré entrar en el equipo. Fue una experiencia increíble, donde programamos un robot para seguir una línea en el menor tiempo posible. Aunque no logramos estar entre los primeros lugares, recibimos una medalla al "Equipo con Mejor Aptitud", lo que aumentó aún más mi interés por la robótica.
El 2019 fue un año muy especial. Llegué a 6to primaria, el último año antes de pasar al nivel básico. En este periodo, mi fe en Dios se fortaleció aún más, aprendí sobre la vida de Jesús y comprendí la importancia de la penitencia en Semana Santa. Ese año tomé la decisión de participar como devoto cargador en la iglesia del Apóstol San Felipe, un lugar que tiene un gran significado para mí, pues me recuerda a mi familia, amigos y seres queridos.
Académicamente, este año también fue importante. El colegio decidió participar en una competencia organizada por LEGO, lo cual me emocionó mucho porque desde pequeño siempre había estado rodeado de estos bloques. En esta ocasión, logramos obtener el tercer lugar, y fue aquí donde despertó mi verdadera pasión por la programación y la electrónica. Cerré el año con mi graduación de 6to primaria, listo para enfrentar una nueva etapa en mi vida.
En 2020 inicié mis estudios de nivel básico con la intención de dedicarme por completo al aprendizaje, pero ese año trajo consigo un gran reto: la pandemia. El método virtual de enseñanza afectó mi aprendizaje y, a pesar de que estaba familiarizado con la tecnología, la cantidad de distracciones hizo que mi rendimiento académico bajara. Además, no pude realizar mi penitencia como el año anterior, lo que me entristeció bastante.
El 2021 continuó siendo difícil. Aunque ya me había adaptado mejor al método virtual, tuve la desgracia de enfermarme de COVID-19. Este fue un momento complicado, ya que mi salud se vio muy afectada y tuve varias secuelas a lo largo del año. Sin embargo, seguí esforzándome y buscando salir adelante.
En 2022 las cosas comenzaron a mejorar. Las clases presenciales regresaron, aunque con medidas como el uso de mascarilla, y tuve la oportunidad de reunirme nuevamente con mis amigos. Adaptarme a la modalidad presencial después de tanto tiempo en clases virtuales fue un reto, pero logré superarlo. A finales de año, me gradué de 3ro básico, emocionado por iniciar mi etapa de diversificado. Además, este año volví a hacer penitencia tal como se lo había prometido a Dios, lo cual hizo que este periodo fuera aún más especial y significativo para mí.
PAG 12.2