Cuando pensábamos que todo había terminado, apareció una nueva pista.
Gracias a un vídeo muy especial, conocimos al Diablillo de Segovia, que cobró vida para contarnos un gran secreto.
Antes de que Artemisa pudiera ser detenida, había llevado su juego mucho más lejos.
Nos explicó que había escondido seis obras de arte por distintos lugares del mundo.
El reto ahora era aún mayor.
El diablillo nos advirtió de que no sería fácil encontrarlas: habría que observar, investigar, pensar y viajar con la imaginación para descubrir dónde estaban ocultas.
Por suerte, no estaríamos solos.
El Diablillo decidió ayudar a Teo, dándole las primeras pistas para saber por dónde comenzar a buscar y cómo seguir el rastro de las obras escondidas.
Así empezó una nueva aventura, más grande, más misteriosa y más emocionante…
Un viaje por el arte alrededor del mundo.
CEIP Teodosio el Grande, Coca. Segovia