Quijos Frut, una microempresa liderada por mujeres, obtiene su materia prima directamente de pequeños productores de Napo, Pastaza, Sucumbíos y Orellana
¡A mal tiempo, buena cara! es un refrán que muy bien puede aplicarse a la historia de superación de Patricia Rodríguez, propietaria de la empresa Quijos Frut, pues literalmente el mal tiempo fue el culpable hace ocho años de que la empresaria arrancará con este emprendimiento. Rodríguez, del cantón Chaco de la provincia del Napo, recuerda cómo en el 2013 las inclemencias del tiempo y la variación de precios del mercado la dejaron a ella y a su familia sin poder vender sus tomates de árbol y las naranjillas que cultivaban. La cosecha estaba perdida. Sin embargo, una idea llegó: “¡Vendamos la fruta como pulpa congelada!”, propuso Rodríguez, quien así salvó la cosecha de su familia y nació Quijos Frut.