Para limpiar la prótesis nunca debe utilizar ningún líquido que pueda dañar la superficie como alcohol, cloro o productos similares; tampoco debe poner su prótesis con agua a hervir, ya que podría dañarla irreparablemente.
Para la correcta limpieza de la prótesis ocular es suficiente utilizar agua purificada y jabón de PH neutro. Ocasionalmente se puede cepillar suavemente para eliminar cualquier residuo adherido a la superficie con un cepillo de dientes nuevo #40.
Solo utilice las soluciones recomendadas por un especialista.
Lávese bien las manos antes de manipular su prótesis ocular. Es aconsejable retirar su prótesis por lo menos una vez al mes, aunque cada usuario termina encontrando la pauta que mejor se adapta a sus necesidades.
Puede guardar la prótesis en un frasco cuando la tenga que retirar y deberá añadir solución desinfectante para lentes de contacto o agua purificada.
Deberá renovar oportunamente su prótesis ocular. El plazo aconsejado es de aproximadamente 5 años, aunque puede ser menor en casos especiales como en los niños, debido al propio crecimiento.
Es normal que durante la primera semana salga mucha lagaña por el roce de la prótesis sobre el interior de los párpados, pero la lagaña debe ir disminuyendo después de éste tiempo.
En caso de dolor, comezón, ardor o enrojecimiento del ojo, lo primero que deberá hacer es retirarse la prótesis, lavarla, guardarla en un frasco con agua purificada o líquido desinfectante de lentes de contacto y enseguida consultar a su médico. Se podrá colocar de nuevo la prótesis solo hasta que haya sanado cualquier proceso inflamatorio o infeccioso.
Las revisiones periódicas son imprescindibles, para descartar cualquier anomalía en la cavidad, alteración o desajuste de la prótesis ocular. Siga las indicaciones de su ocularista.