DEJA A TU HIJO SER COMO ES.
Si lo estás comparando con otros niños, es que no has entendido nada.
DEJA A TU HIJO SER COMO ES.
Si lo estás comparando con otros niños, es que no has entendido nada.
Y además estoy segurísima de que lo estás pasando fatal por haber dejado en segundo lugar el resto de los aspectos de tu vida. Que sí, que ser padre de un niño con discapacidad es una responsabilidad enorme, pero eso no hace que se pare el mundo.
Y en tu caso, se ha parado.
Sé que estás triste porque sientes dolor, frustración e impotencia.
Ese sentimiento de tristeza te llena de culpa y soledad porque nadie puede acompañarte en tu camino y cuando intentas compartir tus emociones con tu entorno, en lugar de apoyarte, te juzga.
Es muy duro observar lo que pasa cuando se mantiene durante demasiado tiempo esa constante tensión por hacer las cosas bien.
Es muy común que haya una crisis familiar cuando sabemos que un hijo que llega, o que ya está con nosotros, tiene una discapacidad (o diversidad funcional, dan igual las etiquetas…). Una crisis familiar que, en el mejor de los casos, dura unos meses y, en los peores…toda una vida. O más.
Y te puedo asegurar que sé de lo que hablo.
Me llamo Belén. Soy la tercera de cuatro hermanos y, al poco de nacer (monísima, por cierto) mi madre empezó a notar cosas diferentes en mí: no sujetaba la cabeza, no me quedaba sentada, no tenía algunos reflejos motores, sacaba mucho la lengua… Empezaron las pruebas y las dudas, los tiempos de espera entre diagnósticos, los “parece que”, los “pobrecita”, las comparaciones con mis hermanos…
Mi madre se pasaba la vida llevándome a especialistas y a estimulaciónes, y mi padre, que trabajaba sin parar, hacía como si no pasara nada. No les culpo, lo hicieron lo mejor que pudieron con lo que tenían. Ellos no sabían lo que tú estás a punto de saber.
Como no pudieron acceder a buena información ni compartir lo que estaban viviendo con otras familias, en mi familia la crisis se prolongó demasiado, y empezó a afectar a cómo me percibían mis hermanos, y mis amigos, y los amigos de mis padres, y al ocio en casa, y… a un montón de cosas que se vieron “invadidas”. Afectó también, y mucho, a mi autoestima y a mi evolución como persona. Era juzgada como “la tontita” y nadie esperaba demasiado de mi. Lo que se quedó en un retraso madurativo marcó, y mucho, mi vida.
Por eso un día me prometí a mi misma que iba a dedicarme a sacar el máximo de todos aquellos niños que recibieran la etiqueta de “discapacidad” (o minusvalía, o retraso, o… las etiquetas van cambiando; por eso me importan tan poco). Y me hice Maestra de Educación Especial.
Y en mis más de 20 años de servicio he trabajado con muchísimos niños. Y me he coordinado con sus padres. Y he podido compartir el miedo, la angustia, la culpa, el sufrimiento de esas familias, de esos padres, madres, abuelos, hermanos... que, como los míos, no entienden nada.
Hoy por hoy, sigo viviendo situaciones jodidas por “lo que pasó” en mi familia.
Y mi familia es como la tuya.
Y es que el tiempo no lo cura todo.
Hay cosas que es mejor no dejar que se arreglen solas. Porque no se arreglan.
Sé lo importante que resulta poder hablar de lo que sientes, sin juicio, en un ambiente de seguridad en el que puedas expresar esas emociones que, aunque no te gusten, están ahí, deseando salir y dejarte en paz de una vez por todas.
Sé que dentro de ti tienes toda la honestidad y valentía necesarias para priorizar a tu familia, poniendo límites y diciendo “no” cuando hace falta, aunque eso suponga no agradar siempre a personas importantes para ti. A veces, las mejores intenciones es mejor que se queden en eso, en intenciones (que no tienen consecuencias).
Sé que la seguridad que necesitas para dejar crecer a tu hijo con el mayor nivel de autonomía posible será el mejor regalo que puedas hacerle, tanto a él como a ti. Y que aunque sea difícil ver como se frustra, es muchísimo peor ver cómo se siente inútil (pueda o no pueda comunicarte cómo se siente).
También sé que estás deseando que desaparezca de tu vida la sensación de “debería ser” o “debería hacer”. Son mentiras. Si tú le estás dando lo mejor, él te está devolviendo lo mejor. No hay más. Es un ser único y extraordinario (y tú también).
Dejar de vivir en la comparación, el aislamiento, la culpa…
Crear un entorno familiar seguro y sin comparaciones entre hermanos…
Poner límites en el entorno, por mucho que nos estén ayudando…
TODO ESTO ES POSIBLE.
TE LO PROMETO. YO LO HE HECHO.
Y por eso he creado un evento, PADRES CAPACES, pensado exclusivamente para ayudarte a asentar las bases para una convivencia familiar FELIZ, una crianza en la que el miedo no sea quien maneje el timón (ojalá lo desterremos y se ahogue; pero si no, que vaya de nuestra mano y no nos anule…)
Durante los dos días que va a durar el evento, podrás:
-conocer cuál es la base científica de esas emociones que estás sintiendo, y así dejar de machacarte con la culpa. Es todo una cuestión neurobiológica (a mi esto me alivia…)
-adquirir estrategias fáciles de aprender y fáciles de aplicar, y a la vez con resultados extraordinarios para sentirte muchísimo mejor y, por tanto, hacer sentirse muchísimo mejor a tu hijo (y pareja, y resto de la familia)
-conocerás de primera mano a personas adultas con diagnósticos de diversidad funcional / discapacidad que nos contarán lo que ha supuesto en su vida la actitud de sus padres, hasta dónde han sido capaces de llegar, o hasta donde no…
-dejarás a tu hijo en un entorno seguro, con Maestros, Monitores de Ocio y Tiempo libre y voluntarios que se encargarán de realizar diferentes actividades con ellos, mientras, quien sabe, establezcan lazos de amistad con niños de otras familias.
-además, como en el evento Padres Capaces todo está orientado al bienestar de los niños, vamos a facilitar un espacio office con nevera, microondas, platos, vasos y cubiertos para que podáis comer en familia durante el descanso entre la mañana y la tarde.
-y, si en tu cabeza están apareciendo una serie de imágenes aburridísimas de charlas de expertos mientras tú bostezas… OLVÍDALO. Disfrutarás de una experiencia sensorial realmente diferente. Nunca, NUNCA, te habrías imaginado un fin de semana así.
Y ahora viene una pregunta muy MUY importante que sé que te estás haciendo desde hace un buen rato… ¿Cúanto cuesta asistir a PADRES CAPACES? Dímelo tú.
¿Qué precio tiene para ti dejar de sentir la discapacidad como una desgracia❓
¿Qué precio tiene para ti conocer la forma de construir las emociones que quieres sentir y quieres transmitir a los tuyos❓
¿Qué precio tiene para ti garantizar un espacio de ocio y bienestar para tus hijos mientras tú puedes estar aprendiendo, disfrutando, divirtiéndote con otros padres de familia❓
Pues todo esto lo podrás disfrutar por solamente 37€.
No, no lo he puesto mal. De verdad son 37€.
Y… ¿por qué es TAN barato?
Te cuento.
No es gratuito porque quiero que te comprometas contigo mismo, y a la vez no quiero que el precio sea un impedimento para nadie. Lo que quiero es ayudar a cuantas más personas, mejor. Porque si te ayudo a ti, ayudo a tus hijos. Y porque si tú estás mejor, y otra familia está también mejor, podremos empezar a promover un cambio social en el paradigma de la discapacidad que se aleje de la pena y se empiece a empoderar.
También es un precio barato para que podamos estar todos juntos y empecemos a construir un entorno más justo.
Y, ¿por qué voy subiendo el precio?
Porque me gusta la gente que pasa rápidamente a la acción. Es mi manera de premiarte por tomar decisiones, y de organizarme mejor el trabajo.
Son 15 plazas. Si quiero dar lo mejor de mí, no puedo tener a más gente.
Pero te tengo que decir otra cosa. Este evento NO es para todo el mundo.
❌No es para ti si no estás dispuesto a responsabilizarte de tu situación anímica actual.
❌No es para ti si esperas una serie de charlas de expertos muy serios que se suben en una tarima en modo sabio, y crees que tu única función es recibir de forma pasiva contenidos.
❌No es para ti si prefieres adoptar un papel de victima de tus circunstancias, y delegar en instituciones / personas / acontecimientos externos.
Si estás en alguna de estas situaciones respetamos tu proceso, pero aún no es tu momento para sacar el máximo partido a Padres Capaces.
Sin embargo, si tienes una actitud abierta, quieres absorber información, llenarte de energía, compartir y construir en un entorno de crecimiento, te aseguro que voy a dejarme la piel en ese fin de semana. Por ti y por los tuyos.
El evento es el primer paso. Y ese primer paso está a 37€.
21 y 22 de Octubre de 2023
Sábado 21 de Octubre, de 09 a 13 y de 15 a 18.
Domingo 22, de 09 a 13 y de 15 a 17.
Aunque intentaremos ajustarnos al máximo a estos horarios, nos vamos a ajustar más a las necesidades que surjan, por lo que os pedimos que seáis flexibles.
c/ Manuel Tovar 42, 2º
28034
Te espero en el evento.