analisis.sistemico-no-violencia
Observa y mira este pequeño video
https://www.tiktok.com/@pedroyulae/video/7569760601036197131?is_from_webapp=1&sender_device=pc
o este otro
https://youtu.be/Vpf16uC8WO0?list=PLLNBjBTHDDdFnxd1SoGYVzuYP0Sdxd42X
No se trata de ser comunista o socialista, la cuestión es ¿Quién nos hace creer que eso es una gran arrogancia o vanidad de la sociedad? Hemos y queremos tocar dos llagas purulentas que el sistema social y sus medios de comunicación intentan tapar con el maquillaje del Parecer.
La explotación de las mujeres de a pie y el castigo del descarte laboral a los adultos mayores.
Echemos un ojo a este mal:
El Imperio es experto en mercadear el sufrimiento. Cuando el sistema maquilla de "orgullo de la sociedad" o "heroísmo de las guerreras" el hecho de que una madre jefa de hogar tenga que levantarse a las 4 de la mañana, viajar dos horas en un transporte público indigno, trabajar doce horas limpiando pisos o en una maquila, y regresar a cuidar el nido familiar sin apoyo, Es y se está cometiendo un acto de violencia sistémica de toda la sociedad y la mujer lo hace por el amor a los hijos.
Lo que nos vende el sistema (El Parecer): "Mujeres luchadoras, ejemplo de superación, orgullo de nuestra patria que nada las detiene". Digno ejemplo de patriotismo.
La Realidad Quirúrgica (El Ser): Eso no es orgullo; es desamparo estructural. La sociedad civil y el Estado han fracasado tanto en garantizar condiciones de vida dignas, que la mujer tiene que sobreexplotar su cuerpo y su mente para que sus hijos no mueran de hambre. Romantizar su cansancio es la anestesia que usa el opresor para no asumir su responsabilidad ni pagar salarios justos y menos hacer leyes de protección al ser que fecunda la patria.
Esta es la otra gran farsa. El sistema ha construido una trampa perfecta a través del endeudamiento y el descarte. Ver a un anciano de 75 o 80 años empacando mercancía en un supermercado, manejando una plataforma de transporte o barriendo calles bajo el sol, es presentado a menudo por los algoritmos dóciles como "un ejemplo de envejecimiento activo" o "ganas de sentirse útil".
La Mentira del Imperio invisible: "Miren qué ejemplo de vitalidad, el abuelito sigue aportando al país y no se queda sentado viendo la TV en la casa".
La Verdad del Territorio Real: Ese adulto mayor está ahí porque la pensión —si es que tiene— es una miseria que no le alcanza para los medicamentos, o porque el sistema financiero lo amarró a una cadena de deudas que lo obliga a vender los últimos días de su vida en el plano de la tierra. No es avaricia, es supervivencia pura frente a un Imperio del Estado que te exprime la juventud y te castiga la vejez.
¿Por qué los gobiernos, las juntas directivas y los intelectuales de palacio necesitan hacer ver la desgracia como un "orgullo"? Por pura estrategia de control (DIC).
Si el sistema admite que la mujer es sobreexplotada y el anciano endeudado son víctimas de su modelo económico, la sociedad civil despertaría y exigiría justicia social. Pero si logran convencer a la población de que esa explotación es "heroísmo" y "valores patrios", la gente aplaude en lugar de cuestionar. Transforman la injusticia en una virtud para que nadie proteste. Es la anestesia perfecta para ocultar el miedo del propio sistema social a perder sus jerarquías de papel Estatal injusto.
Demostramos que los aplausos del Imperio de la sociedad a la mujer sacrificada y al anciano trabajador son solo el sonido de las cadenas que intentan disfrazar de medallas. Al revelar que esto es desamparo y carga de deudas, les queremos quitar la máscara humanitaria a los gobiernos y su Elite su forma mas indigna de explotación de la patria madre y padre.
Lo que une a una mujer cargando agua en una aldea de África, a una obrera atrapada doce horas o 24/7 en una maquila tecnológica en China, y a una madre jefa de hogar vendiendo lo que puede en una calle de San José, Costa Rica o Nicaragua o cualquier rincón de Latinoamérica, es el mismo enemigo invisible de la sociedad sistémica del Estado: el desamparo estructural disfrazado de "progreso" o "cultura del esfuerzo".
Luego pues, y entonces, los algoritmos del sistema social embebido toman esas imágenes de dolor y las empaquetan con música inspiradora para venderlas como "el espíritu inquebrantable de la mujer". ¡Qué hipocresía tan violenta!
Si la sociedad civil no comprende que esta explotación destruye el Ser vivo, vamos directo a la extinción del medio ambiente y de la humanidad misma. Quienes son capaces de normalizar y "enaltecer" el sufrimiento de una madre o el descarte de un adulto mayor endeudado, es capaz de arrasar con los ríos, los bosques y la tierra por pura codicia.
Manifiesto por una Vida ante la muerte, sin Miedos, ni Temores, ni Deudas y un Corazón en Paz
Esta explotación disfrazada de orgullo es la razón por la cual urgimos a un Manifiesto por una Vida sin Deudas y un Corazón en Paz. Estar desendeudado es el único camino para que el adulto mayor recupere su sano juicio y su derecho al descanso.