PROGRAMAR
Profealezapata@gmail.com
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Se trata de un kit de robótica estilo coche con un montón de piezas metálicas que le dan un aspecto sólido, y lo más importante basado en Arduino.
Un sensor ultrasónico (son como 2 ojos que van en el frontal que emiten luz de colores gracias a unos leds).
Un sensor infrarrojo (el típico seguidor de líneas montado en la parte inferior).
La Qmind, que es la pequeña placa de Arduino UNO que hace de corazón del Q-Scout. Es una resistente pieza de plástico transparente, a la que le sobran 2 conexiones para ampliar sensores. Toda la conectividad de sensores se realiza a través de los típicos cables RJ 11, los de los teléfonos fijos de toda la vida. La misma placa emite sonidos y tiene un par de leds de colores.
El compartimiento de las pilas. No están incluidas, son 6 de las LR6. Por si queda alguien que todavía no se haya pasado a las pilas recargables, mejor recargables.
Los 2 motores de las 2 ruedas frontales. Detrás lleva una bola metálica que permite realizar unos giros muy pronunciados, además de ahorrar en piezas y simplificar el robot.
1 destornillador, 1 llave inglesa y cinta negra. Que mira, parecerá una tontería, pero te ahorra estar buscando en la caja de herramientas (¡o bajar a la ferretería!). Son las 2 herramientas que necesitas para completar la construcción… Y la cinta negra para que siga líneas.
El resto de piezas metálicas del robot de un característico verde, cables RJ 11, un cable USB, ruedas, tornillos y tuercas.
Como es habitual no hay instrucciones en papel, hay que bajar una aplicación (para iOS y Android) y seguirlas ahí. El montaje es sencillo, 16 pasos de los cuales 3 son la instalación de las baterías (¡no se fían de nosotros!). Si alguna vez habéis completado un Lego (o un mueble del Ikea) tendréis cero problemas, en menos de 30 estará montado. Como mucho os pasará como a nosotros, que nos dejamos una pieza en la caja y no había manera de encontrarla.
La app sirve también para controlar el robot, pero es posible que os pida primero una actualización del firmware del Q-Scout. Para esto sí que deberéis conectar a Q-Scout por USB, y descargar la aplicación oficial al ordenador (Win32, Win64, macOS, Linux, aquí tenéis los enlaces). Veréis el típico entorno basado en Scratch tan habitual en placas basadas en Arduino y, como en estas, tocará instalar un driver, conectar el Q-Scout con el cable USB incluido y actualizar el firmware. A diferencia de otros trastos que hemos probado basados en Arduino, ¡este conecta a la primera!
También podemos conectar vía bluetooth pero, qué queréis que os diga, para actualizaciones de firmware me fío más del USB. Es un proceso sencillo al que solo se le puede achacar que las instrucciones de actualización del firmware estén en inglés. Pero son sencillas y muy visuales.
Hablemos primero de la app para tablet y móviles. De entrada permite un control remoto al estilo coche teledirigido. Cuesta un poco cogerle el truco porque para nuestro gusto responde un tanto súbitamente a los giros (creo que lo han arreglado en la última actualización de la app, o eso o ya estaba más fino hoy) pero es divertido. Lleva 3 botones para hacerle encender las luces de los ojos, las del Q-mind y hacer sonar un pitido. Lo básico pero imprescindible para que los más peques comiencen a experimentar.
La verdad es que no hay mucho que decir, es un clásico de los robots con sensores y le permitirá navegar con mayor o menor fortuna por casa. Divertido para realizar circuitos y reflexionar cómo lo hace y por qué falla cuando falla. O intentar mejorarlo programando nuestro propio sistema de evitación más adelante…
Si tienes un robot capaz de realizar sonidos básicos ¿por qué no poner un teclado y unas cuantas canciones?
Aquí es cuando daremos las gracias de poder utilizar la cinta negra incluida. Lo hemos probado en un circuito sencillo y funciona muy bien.
La app permite 2 modos de programación, ambos por bloques, llamados “Programación primaria” y “Programación intermedia”.
El primero, programación primaria, es muy sencillo y sin acceso a sensores, pero ideal para una primera toma de contacto.
Y el segundo, programación intermedia, está basado en nuestro querido Scratch. Con este podréis controlar todo lo que os ofrece Q-Scout a nivel de sensores y demás. Por cierto que la aplicación está en castellano, con algunas traducciones dudosas, pero que no afectan en ningún caso al disfrute del robot. Y creo que las han mejorado con la última actualización.
Los modos de programación están escondidos en la sección “My application” y tienen unos cuantos programas de muestra. Hay algunos que están pensados para funcionalidades o sensores que no lleva el Q-Scout (creemos que son para su hermano mayor, el Qoopers).
Con la aplicación de ordenador tendremos acceso al modo de programación intermedia (el Scratch que decíamos antes) y al código en Python. Llamadnos clásicos, pero nos gusta programar con Scratch en el ordenador. Tenemos más espacio, nos resulta más fácil organizar las ideas y el ratón siempre funciona como esperamos. Después se envía por USB o Bluetooth al Q-Scout, y a jugar.
Perfecto como introducción a la robótica educativa y la programación con Scratch para después avanzar con Raspberry Pi y Python. Q-Scout es un kit de robótica muy del estilo mBot pero más grandote (su mayor punto débil es que existe el otro en el mercado).