Principios fundamentales:
Entre junio de 1833 y abril de 1834 comenzaron a discutirse y aprobarse leyes que prohibían al clero regular y secular tratar asuntos políticos, suprimían la coacción civil hacia el pago del diezmo y el cumplimiento del voto monástico, suprimieron las sacristías mayores, cedieron los edificios jesuitas a la Federación y ordenaron la secularizaciones de todas las órdenes religiosas de la República.
Cuando los liberales emprendieron un arduo trabajo legislativo en el periodo 1855 a 1860, incluyendo la formulación de una nueva Constitución y adiciones posteriores a su promulgación.
Las Leyes de Reforma retomaron las prerrogativas liberales sobre el tema de la relación Iglesia-Estado.
Uno de los objetivos principales de la Reforma Liberal fue la separación de la Iglesia y el Estado. Se buscaba poner fin al poder político y económico que tenía la Iglesia católica en México y establecer una sociedad más laica y secular.
Se promovió el respeto a la Constitución y la ley como la única forma de organizar la sociedad y el gobierno. Se buscaba poner fin a los abusos y arbitrariedades del gobierno y establecer un Estado de derecho.
Se impulsó la creación de un sistema de educación pública, gratuita y laico. Se buscaba fomentar la educación y la cultura entre la población y reducir el analfabetismo.