Ubicado en un corredor comercial en la avenida Francisco de Orellana se propone un edificio híbrido (vivienda, comercial, oficinas) donde la vivienda se apunta a usuarios de 1 a 4 personas por familia, distintas edades y discapacidad; el espacio público punto fundamental del proyecto permitiendo la conexión entre el área privada y pública del sector.

Este espacio estará destinado a usuarios varian en edades predominando los jovenes, usuarios de clientes y trabajadores de locales comerciales y los usuarios externos.
Las oficinas dirigidas hacia los principales usuarios están entre los 27 a 40 años y se toma en cuenta usuarios externos.