Graba un video corto tipo short o reel (máximo 1 minuto) en el que expliques, con tus propias palabras, por qué es importante usar la inteligencia artificial de manera responsable y ética. Puedes mencionar ejemplos sencillos, como no copiar tareas directamente de una máquina, respetar la privacidad de las personas o usar la IA para ayudar y no para hacer daño. Sé creativo: puedes hablar frente a la cámara, usar dibujos o incluso dramatizar una situación.
Forma un laberinto con pupitres o cuerdas en el patio y elige a un estudiante con los ojos vendados para que haga de “robot”. Sus compañeros serán la “inteligencia artificial” y deberán guiarlo únicamente con instrucciones claras y específicas (por ejemplo: “da dos pasos adelante” en lugar de “camina recto”). Al final, reflexionen sobre cómo la precisión de las instrucciones —el prompt— facilita que la IA logre el objetivo sin errores.
En la actividad “Teatro de voz y comandos”, los estudiantes se turnan para dar instrucciones verbales a sus compañeros, quienes deben interpretar exactamente lo que escuchan y representarlo con acciones en el espacio; de esta forma, experimentan cómo pequeños cambios en la claridad, el orden o la precisión de las palabras generan resultados distintos, comprendiendo así cómo mejorar la creación de prompts para obtener respuestas más efectivas.