No arruines el planeta donde vives
G.S.I. Grupo de Servicios Integrales S.A.S con esta guía de buenas prácticas ambientales pretende reducir el impacto ambiental en los lugares de trabajo de los operarios(as). Son medidas sencillas que ayudarán a implantar nuevos hábitos de organización concienciados con el medioambiente. Todos y cada uno de nuestros actos afectan al medio ambiente, por lo que tenemos un gran potencial como motor de cambio. Como trabajadores/as, pasamos muchas horas en el centro de trabajo, a veces más que en nuestra propia casa, y, por este motivo, si tomamos conciencia del impacto que nuestras actividades tienen en el medio ambiente y adquirimos hábitos de comportamiento para proteger la naturaleza, tanto en nuestra vida personal como laboral, contribuiremos a que nuestra sociedad sea más sostenible.
En el desarrollo de las actividades de toda empresa necesitamos materiales, producimos bienes o servicios y generamos residuos. Necesitamos, por tanto, guardar todos esos productos hasta darles un uso o destino. Una correcta organización de las zonas destinadas a almacenar material en nuestros centros de trabajo reduce las pérdidas de recursos, tiempo y energía y disminuye los riesgos de generar residuos, vertidos y emisiones innecesarios. Es imprescindible poner especial empeño en almacenar de forma segura sustancias peligrosas ya que, además de ser tóxicas para el medio ambiente, también lo son para nuestra salud.
A. Todos los productos deberán tener la etiqueta facilitada por el proveedor.
B. Se deberán seguir las instrucciones de uso indicados en las fichas técnicas y de seguridad de cada producto.
C. Importancia de conocer los símbolos de peligrosidad de los productos químicos que informan sobre el nivel de riesgo de cada uno de ellos y llevar a cabo los métodos de protección para su utilización.
D. Los productos químicos serán almacenados siguiendo el cuadro de incompatibilidad, evitando así posibles reacciones.
E. La limpieza con microfibra reduce el consumo de agua y minimiza el vertido de productos a la red de saneamiento.
F. En la medida de lo posible, se intenta utilizar productos sin peligrosidad o ecológicos.
En el centro de trabajo usamos gran cantidad de recursos; tanto agua y energía como diversas sustancias, materiales, equipos y maquinaria. Optimizar nuestro consumo de agua, energía y materiales contribuirá a disminuir el impacto ambiental negativo de nuestra empresa y a atenuar la presión que la naturaleza soporta por el elevado consumo de recursos naturales y la contaminación y generación de residuos que ello conlleva.
En nuestra actividad laboral diaria necesitamos energía constantemente, adquirir buenas prácticas para ahorrar energía supondrá que por cada Kwh de electricidad no consumida evitaremos ser responsables de la emisión de más de medio kg de dióxido de carbono.
Los residuos son desechos que contaminan y, al fin y al cabo, recursos mal aprovechados; “el mejor residuo es el que no se produce”. Por eso, en primer lugar, debemos hacer los mayores esfuerzos en su reducción y reutilización.
Facilitar el reciclaje depositando los residuos en su contenedor correspondiente.
Para los residuos peligrosos que se generen de la limpieza (envases vacíos de productos peligrosos, aerosoles, etc.), o aquellos que el cliente solicite, se utilizarán contenedores facilitados por un gestor autorizado de residuos.
En los servicios cuya gestión de los residuos sea municipal, se deberán utilizar correctamente los contenedores disponibles para ello.
Realizar una correcta limpieza y desinfección de los espacios.
Sé un(a) buen(a) gestor(a) de los residuos sólidos e invita a otros a implementar las buenas prácticas y entre todos contribuiremos a la minimización de los residuos.
La revisión y mantenimiento preventivos de instalaciones, equipos y procesos de producción evita los fallos y roturas prematuras en su funcionamiento y alarga su vida útil, lo que implica la reducción del consumo de agua, energía, materiales y recursos en general.
Se deberán mantener en condiciones adecuadas los equipos de trabajo, realizando revisiones periódicas.
Comprobar que los equipos y la maquinaria utilizadas tienen el marcado de homologación. adecuado.
Cuando no se esté utilizando una máquina, se desconectará de la corriente.
Cada máquina, deberá disponer de su manual de uso.
Se realizará un uso correcto de la maquinaria conforme al manual de uso.
Después de su uso los equipos se deben guardar en un espacio seco libre de humedad y limpios.
Incorporar sistemas de gestión documental (capacitaciones del personal y supervisión).Fotocopiar e imprimir a doble cara.
Reducir el tamaño de los documentos al imprimir o fotocopiar.
Evitar copias e impresiones innecesarias.
Reutilizar el papel usado por una cara.
Implementar los formularios en línea.
El área de la limpieza tiene un gran potencial para evitar impactos ambientales negativos en el centro de trabajo, no sólo por ser una tarea común a toda actividad, sino también porque en las tareas de limpieza se suelen emplear sustancias especialmente tóxicas y generadoras de residuos peligrosos. Para revertir esta situación las empresas han de planificar las operaciones que llevan a cabo con objeto de reducir siempre que sea posible las tareas de limpieza y sustituir las sustancias tóxicas y peligrosas por métodos inocuos, es decir, aplicar la máxima.
“no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”.
formación específica en limpieza sobre optimización de materiales y productos, interpretación de etiquetas, sustitución de productos peligrosos por otros que no lo son, etc.
Los productos de limpieza tóxicos por productos inocuos; usar detergentes
biodegradables, sin fosfatos ni cloro, disolventes al agua, limpiadores no corrosivos, etc.
Herramientas, equipos, etc. inmediatamente después de su uso para evitar que
la suciedad se reseque y se deba usar más agua o métodos más agresivos que generan residuos más peligrosos.
La menor cantidad recomendada por el fabricante del producto para consumir menos y minimizar los residuos y vertidos producidos (el abuso de sustancias tóxicas no asegura mejores resultados, pero agravan el deterioro del medio ambiente).
vertidos a los desagües; los desechos químicos no deben ser vertidos a la red de saneamiento.
Métodos de limpieza que reduzcan la cantidad de agua necesaria: spray, aire
comprimido, agua a alta presión etc.
De absorbentes (por ejemplo, arena) por si existiese algún derrame accidental de aceites u otros lubricantes.
Los envases que hayan contenido productos peligrosos o los desechos sólidos o líquidos procedentes de su limpieza siempre como residuos peligrosos.